DESDE UN TIEMPO a esta parte venimos publicando en nuestra última página, que se imprime en color, las informaciones que nos llegan de la Comunidad Canaria en Londres. Son personas con ideas e inquietudes idénticas a las que recogemos en nuestros editoriales y comentarios. Esa comunidad está formada por gente inteligente, seria, preparada, mental y corporalmente limpia y, además, muy patriota. Todos son canarios y canarias residentes en Londres. Qué diferencia con los zorros que padecemos en estas Islas, sobre todo en Tenerife. Políticos y personajes varios ?más bien personajillos? que sólo se dedican a la teoría, a los pensamientos inútiles y a llenarse los bolsillos de euros con los impuestos pagados por el pueblo que pasa hambre.
UN PERIODISTA atrevido, al que en nuestro comentario de ayer señalábamos como el quinto godo de la prensa canaria, se ha permitido acusarnos de que incitamos a la violencia para conseguir que el Archipiélago alcance cuanto antes el estatus que le corresponde: el de un estado soberano con representación en los organismos internacionales, con dignidad para sus habitantes y con una identidad propia que no es la de españoles ni la de europeos ultraperiféricos. Ni, por supuesto, marroquíes. Este objetivo, irrenunciable por los motivos que hemos expuesto reiteradamente en nuestros editoriales, lo queremos conseguir por medios pacíficos. Lo decíamos en nuestro comentario de ayer, lo subrayamos hoy y lo repetiremos cuantas veces sea necesario.
Ese quinto godo lleva algún tiempo tratando de denigrarnos. Algo que no consigue porque le falta clase. En realidad, ese deleznable sujeto sólo es un amasijo de mala uva periodística; esa ira perruna que exhiben a menudo los plumillas procanariones. Su cochina mentira de que predicamos la violencia no va a ir a ninguna parte. Su mente, sucia como su cuerpo, lo delata allá donde acude. En esta Casa no lo hemos visto jamás. Es decir, no lo conocemos en persona. En cambio, sí sabemos que se dedica a insultar a Tenerife y a los tinerfeños desde una emisora que le compraron sus amos de Las Palmas para denigrar a la mayor, más poblada y principal isla del Archipiélago. También utiliza las páginas de un periódico canarión con el mismo fin; un periódico que va "cuesta abajo en la rodada". Tan crítica es su situación, que posiblemente termine por desaparecer.
ESTE QUINTO godo ha venido a sumarse a los otros cuatro que padecemos desde hace tiempo en la prensa de esta tierra. Individuos de los que no hemos dicho su nombre, aunque nunca hemos negado que se trata de godos típicos. Gentuza semejante a sus antepasados los adelantados y a los mercenarios que contrataron éstos para perpetrar el genocidio del pueblo guanche y robarles sus Islas. Y cambiamos de tema.
¿Qué piensa el pueblo de la situación actual?, nos preguntamos. ¿Están dispuestos los canarios a dejarse gobernar por la caterva política que sufrimos hoy en día durante otros seis siglos? Algunos de estos políticos han llegado tan lejos en su latrocinio que, o están en prisión, o están camino de ella. Esos deleznables individuos han sabido aprovechar sus poltronas para comer y beber bien mientras el pueblo tiene que ir a los comedores de beneficencia porque pasa hambre, y refugiarse en los albergues porque ya no tiene casa donde dormir. Es increíble el hambre que está azotando a España y, sobre todo, a Canarias. De seguir así, con este nefasto Gobierno socialista de Zapatero, pronto vestiremos harapos y veremos los rostros de nuestros hijos cubiertos por las moscas, como les ocurre a los niños de Etiopía y otros países del tercer mundo sumidos en la hambruna. ¡Ay Canarias, qué calamidades te obligan a sufrir! Con lo rico que es este Archipiélago, tanto en lo que respecta a sus recursos actuales como los potenciales; los que están por descubrir. Riquezas que hoy por hoy se está llevando el Estado español para beneficio de los peninsulares. Un saqueo al que contribuye Anita, José Luis, Alfredo y todos los políticos canarios del PP y del PSOE, además de los paraestatales de CC. ¿Qué coño han hecho los representantes del nacionalismo oficial canario en Madrid para defender con eficacia a su tierra? Que nos perdone el lector por la forma de expresarnos, pero es que nos hierve la sangre cuando pensamos en una ignominia tan grande. ¿Qué han hecho por Tenerife y por las otras cinco islas sometidas continuamente a la rapiña de Canaria, que sólo es la tercera? Canaria siempre ha sido la púa peninsular en este Archipiélago. Una púa formada por secarrales y panza de burro.
¿QUÉ VAMOS a hacer con la nación canaria? La visita de Rodríguez Zapatero ha resultado inútil porque el presidente del Gobierno de España tiene merecida fama de no cumplir sus promesas. No obstante, con su viaje a Las Palmas ha quedado demostrado que existen dos estados: uno canario, insular, archipielágico, y otro peninsular, continental, europeo. Un territorio que comienza de Cádiz hacia arriba y que nos es ajeno por completo. Sin embargo, parece que España no quiere entender algo tan elemental como esto. ¿Tendremos que darle la razón a los catalanes, los vascos y los gallegos que también quieren poseer su identidad propia en el mundo?
En definitiva, no podemos salir adelante mientras la Metrópoli que nos coloniza siga saqueando nuestras riquezas. Nuestras esperanzas están puestas en el año 2010, cuando el Gobierno de Madrid se vea obligado a cumplir la resolución 1.514 del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas. Como ya hemos dicho otras veces tomando prestado lo escrito por el poeta socialista García Cabrera: "la esperanza nos mantiene". Indudablemente, algo tiene que ocurrir para que estas Islas, que son actualmente una descarada colonia, no sigan bajo el yugo español otros seis siglos. El hambre mata a la gente y la única forma de acabar con el hambre es ser independientes. Además, no podemos seguir ni un día más con los desvergonzados que padecemos. No necesitamos ni un Estatuto reformado, ni una Lotraca, ni la RIC, ni la ZEC, ni el REF, ni ABC ni XYZ. Necesitamos soberanía. Soberanía para promulgar las leyes que más nos convengan, para implantar el régimen fiscal más adecuado a nuestras características insulares y para establecer las relaciones internacionales que consideremos oportunas, no como ahora que le tenemos que pedir permiso a Madrid para desarrollar cualquier iniciativa en África. ¿Cómo es posible que para relacionarnos con un continente situado a apenas 90 kilómetros de nuestras costas debamos contar con una Metrópoli, cuya capital está a más de 2.000? ¿No entienden los amantes de la españolidad de este Archipiélago que eso es un absurdo? En cuanto al citado Estatuto, si no nos dejamos de tonterías y caminamos con paso rápido hacia la independencia, pronto tendremos otro, aunque no el que sueñan los Ríos (los de don Victoriano). Nuestro Estatuto, o estatus, será el de provincia marroquí. Al tiempo, que será corto.
NECESITAMOS ser una nación formalmente constituida, con su estado y sus instituciones. Una nación dueña de sus riquezas que, lo repetimos, son inmensas. Una nación con una nueva política y unos nuevos políticos, pues los actuales sólo defienden sus propios bolsillos; sólo se preocupan de saciar sus bocas con manjares en los restaurantes a los que acuden. Una nueva política también con nuevos partidos, tanto los conservadores y liberales como los progresistas, pero todos ellos de corte canario; impregnados de canariedad y, en consecuencia, al servicio de esta tierra y no de los peninsulares. Partidos formados por políticos que no utilicen a la Justicia para perseguir a las personas decentes por el único motivo de que les dicen las verdades ante su propia cara.
NO QUEREMOS concluir nuestro editorial de este domingo sin recordar que el pueblo está que estalla. El hambre es mala consejera. El futuro de Canarias no puede estar en manos ni del mentiroso Zapatero, ni del Rajoy de turno. Sólo una república con su constitución puede convertir a Canarias en un país de personas civilizadas que viven con bienestar.
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