No HE NACIDO en El Hierro, pero es igual, porque lo llevo junto a lo verde de mi alma y dentro de mi rojo corazón.
El día 4 de julio, un día antes de publicarse este artículo, se inicia la sesenta y siete bajada de la Virgen de los Reyes desde su Santuario de La Dehesa hasta la parroquia de La Concepción, que es Arciprestazgo, en Valverde, donde ya aguardan las imágenes de San Juan, San Telmo y San Lorenzo, para salir a su encuentro.
He leído un slogan que me resulta precioso: "Te espero en la raya". Quizá sea preciso explicar lo que significa.
Pues, bien. La Stma. Virgen de Los Reyes atraviesa distintas poblaciones y, al final de cada una de ellas, en la línea o en la raya, la reciben los vecinos de la siguiente población, a quienes se le entrega para que los próximos vecinos hagan lo mismo, y así, sucesivamente hasta llegar a Valverde, su destino final.
Los vecinos, llenos de amor a la Virgen, con una fe admirable, discuten, a veces, dónde debe ir la raya, porque si está más lejos podrán tener a la Stma. Virgen más tiempo y disfrutarla mucho más.
Como dijo recientemente monseñor Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife, la devoción a la Virgen de Los Reyes, en El Hierro, es un sentimiento que atraviesa a sus habitantes hasta lo profundo de sus entrañas.
El herreño es profundamente religioso, y va demostrándolo al acompañar a la Virgen con sus bailes y sus cantos, para luego en la intimidad brindarle pleitesía y contarle todas sus cuitas.
También, hay que decirlo, El Hierro es bello desde el mar hasta la cumbre, que se remata en el pico del Malpaso.
Estoy seguro de que allá en el cielo tendremos una raya, y a ella vamos entre otros Tomás Padrón, Cheo, Juan Padrón, Mauro Padrón, Leoncio Morales y Fernando Padrón nos estarán esperando y tantos amigos más que no es posible nombrar, Dacio Darias, Matías Padrón, Matías Castañeda, Toribio Barbuzano, Padrón Machín, Mauro Padrón y tantos amigos, que todos aún los no nombrados están en nuestro recuerdo, a los que vamos a engañar, cambiando la raya para entrar en el Cielo de forma inmediata y desde allí, todos juntos y también todos los habitantes de la isla de El Hierro abrazamos en la intención a Nuestra Sra. de Los Reyes, pidiéndole protección, amparo y que aumente nuestra fe.
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