Teniendo en cuenta las cifras que se manejan para la financiación de Cataluña, dentro de la desigualdad autonómica del señor Zapatero, no nos explicamos cómo se le dan tantas vueltas al nuevo REF y a nuestro estatus diferencial. ¡Apruébenlo de una vez!
Canarias es diferente, por todo. Mucho más autonomía que Cataluña, que el País Vasco, que Galicia. Siete islas lejanas, perdidas en el mar, que lo mismo pudieron enarbolar la bandera de España, que la de Holanda o la de la Union Jack británica. Incluso la norteamericana, ya que los Estados Unidos planearon invadir Canarias tras la guerra de Cuba.
El pueblo canario demostró su valor en cuantos embates le trajo la historia. Y los ganó todos. Es posible que ahora llegue su máxima reivindicación y Canarias lo hará sin violencia alguna, con el derecho en la mano, con la decisión de los organismos internacionales como bandera. Estas islas son unas auténticas hermanas pobres del Estado y si ahora se ha despertado un movimiento independentista de mucha fuerza ha sido también a causa de la incomprensión y de la intolerancia de ese Estado hacia esta tierra atlántica y noble.
Zapatero no ha entendido nada de esto. En su última visita, y en la de sus ministros, sólo trajeron promesas vanas, vacías de contenido y cuatro perras para dar al pobre. Fíjense bien el tratamiento que ZP dio al lehendakari vasco en La Moncloa. De igual a igual. Con micrófonos en el jardín, como si hubiera llegado a Madrid un dignatario extranjero. Y observen cómo vino aquí: estuvo unas horas, prometió reformar dos leyes, dio 100 millones para reformar dos hoteles (vía ICO, o sea que a lo mejor no llegan), dio la espalda a la crisis y se marchó por donde vino, calentito, en su Falcon. No nos gusta nada el caminar de la perrita. Pero nada.
Nosotros no somos bobos. Nosotros sabemos lo que queremos. No queremos una autonomía de segunda, sino ser libres de primera. Ya está bien de inundar de dinero a Cataluña y a nosotros darnos las migajas. Ya está bien de tratarnos como animales sarnosos. Ya está bien de que los perros de la ira boicoteen desde dentro los deseos y los designios del pueblo canario. Ya está bien de estar bajo la bota malaya del godo, en casi todas las instituciones. Ya está bien, hombre.
Es posible que estemos aludiendo muchas veces al viaje presidencial, pero esta cumbre -que más bien fue montaña rusa- nos da pie para recordar a ustedes las desigualdades, las humillaciones y la tomadura de pelo a las que nos somete eso que llaman Madre Patria. Pues chiquita Madre, compadre.
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