Coplas de mi tierra
Un día de sol radiante
al pico del Teide subí
fueron siete maravillas
que desde allí descubrí.
Sabiendo que se moría
quiso tentar a la suerte
por si la suerte quería
segar su lenta agonía
y librarla de la muerte.
Cruza los mares mi barca
buscando amores perdidos,
de tiempos que son historia,
de corazones dormidos.
A la Virgen Morenita
yo le ofrezco mis plegarias
para que cuide de todas
mis siete Islas Canarias.
Ser canario es un orgullo
que se lleva por delante,
tanto si es de tierra adentro
como si es un navegante.
En asuntos del amor
no se está por que conviene,
porque el amor es sagrado
y se tiene o no se tiene.
Cada vez que oigo cantar
una isa parrandera,
mi corazón se emociona
como niña casadera.
Tacoronte tiene coplas
de tintos y malvasías,
saltonas y sirinoques,
malagueñas y folías.
Entre las cuerdas del timple
folías traigo enredadas
para cantar cuando llegue
cas de mi prenda dorada.
Enrique Díaz Martín
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