EL GOBIERNO de Canarias reconoce que esperaba más de la cumbre con Zapatero. Así titulábamos la noticia correspondiente a "el día después" de la reunión mantenida entre ambos mandatarios; el canario y el español. Porque como decíamos en nuestro comentario de ayer, para nosotros lo que ha quedado claro es que España y Canarias son dos estados diferentes, y que Zapatero ha venido procedente de España a la nación canaria, que es un territorio todavía pendiente de descolonizar para que, como tal nación, posea derechos de mar territorial, de bandera propia y de representación en los foros internacionales. Al decir que esperaba más de esta visita, el Gobierno canario está expresando, de forma diplomática, que Zapatero no ha dejado nada salvo promesas y la amenaza de venir de vacaciones a Lanzarote como si fuera un virrey.
En la misma página en que publicamos la reacción del Ejecutivo autonómico ante la visita de Zapatero, aparece otra información titulada "Los socialistas piden trenes de alta velocidad en el Archipiélago". Para que el diputado José Segura, elegido por Tenerife para estar en Madrid y vivir políticamente bien en la capital de la Metrópoli, se ha hecho antitinerfeño y procanarión. ¿A qué trenes de alta velocidad se refiere y en qué islas van a estar? Justificamos los trenes de Tenerife por su extensión, pero ni tan siquiera en la isla más grande del Archipiélago cabe un ferrocarril de alta velocidad. Basta uno que recorra el Sur y otro el Norte ¿Desbarra Segura? En cambio, a Canaria, la tercera isla, le basta un tren de cremallera para subir un pequeño monte, como el Tijuca de Río de Janeiro. Canaria, lo repetimos una vez más y lo seguiremos haciendo hasta que se convenzan los "portuguesistas" políticos canariones, carece de extensión suficiente para construir un tren que sea rentable. Una infraestructura de este tipo sería absurda porque supone dilapidar el dinero de los contribuyentes. Que sepa Segura que, de insistir en esta idea, podría ser procesado por prevaricación y malversación de fondos públicos. Insistimos: construir un tren en la tercera isla es dilapidar el dinero del pueblo, más grave todavía porque se hace en tiempos en que ese pueblo está pasando hambre.
En cualquier caso, no creemos en el compromiso del PSOE con las Islas porque Zapatero no ha hecho más que incumplir sus promesas. Sus palabras las creerán sus correligionarios, pero no los ciudadanos. Por lo demás, es lógico que no asistiera el vicepresidente del Gobierno, José Manuel Soria. Respecto a la opinión de CC, coincidimos con los nacionalistas en que esta visita del señor Zapatero está bien como primer paso. El segundo paso debe ser reclamar de Madrid la plena autonomía; es decir, la independencia. Iniciar las conversaciones inteligentes y pacíficas -insistimos, pacíficas- para que Canarias sea una nación soberana. Ese siguiente paso también incluye el dotarnos de una nueva política, de nuevos partidos políticos y, sobre todo, de nuevos políticos. Las noticias sobre los procesamientos indican que nadie escapa a la sospecha de la inmoralidad y del abuso sobre un pueblo que pasa hambre. No podemos seguir así porque lo que tenemos no nos sirve. Está podrido y apesta. Sólo el viento fresco de la independencia arrastrará tanto hedor.
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