ESTÁ BIEN eso de la de la luz larga sobre el futuro económico de las islas. En serio. Lo dijo D. José Luis Rodriguez Zapatero en un visto y no visto de flash encandilador de las posibilidades sobre la carretera de diversificación que es necesario alisar y asfaltar para que el Archipiélago sobreviva al fuerte impacto provocado por la desaceleración acelerada que asola el planeta. Cosa de coches, según él. Un viento mundial, estamos todos de acuerdo, que perjudica a los fórmula uno del circuito y como rebote a nosotros, que en economía somos la tartana del tío Federico.
¿Por qué? Pues porque desde siempre se ha configurado, con nuestro consentimiento implícito, una economía simple de chasis bananero, con una sola rueda (el turismo e inversión de cemento) y con pequeñas patitas de complemento, como pueden ser el sector agrícola y ganadero, la pesca y residuos indefinidos o sobrantes por aquí y por allí. Siete u ocho chiringuitos, con un sector industrial lisiado en potencialidad que aporta únicamente un aproximado del 7% al PIB de las Islas -ni Nigeria-. Estas se encuentran cojas y tuertas a la hora de afrontar semejante vendaval. Con los ojos tapados sobre nuestro lugar en el mundo y sobre los recursos que nos rodean. Por supuesto que tenemos que "aufblenden" -dar luz larga- porque hoy por hoy sobran o sobramos medio millón de canarios, como mínimo, que si estuviera abierta alguna puerta de emigración esperanzadora ya embarcarían en flejes a probar suerte. ¿A Australia?
Nuestra juventud en riadas muy preparadas es forzada a opositar frustraciones y a distribuir masivamente currículos para optar a camareros, dependientes o hacer colas ante las oficinas del Ejército, Guardia Civil o Policía buscando apalancar las patas. Buscando ilusión para vivir una vida, tener hijos, tener ambiciones, progresar... Y los mayores, unos con más responsabilidad que otros, no les hemos facilitado la tarea. D. Justo Fernandez es uno de los que más sabe.
Como concepto abstracto "aufblenden" está bien, siempre que el coche esté rodando. Es básico, si no ¿pa´qué? ¿Pero qué pasa si ya nos hemos metido el estampido? ¿Qué pasa si no hay motor? ¿Qué pasa si las gomas se reventaron?
Pues que no, y además que la luz la encendemos nosotros solitos. ZP no ha dicho nada de la llamada deuda histórica, que no es otra cosa que las cuentas ya apañadas o amañadas y que siempre nos perjudicaron. ZP no ha dicho nada de las infraestructuras absolutamente deficitarias, en todos los renglones, con respecto al resto de territorios estatales. No sabe o no contesta sobre igualación de gasto público con relación a los habitantes de otras Comunidades. No ha tocado nada sobre los incrementos poblacionales que sirven como base a las cuentas de la sanidad, por ejemplo. No ha piado sobre un plan concreto, dotado y efectivo, de industrialización acelerada. Ha obviado nuestra posición en el mundo, nuestros espacios aéreos y marítimos, nuestros ámbitos naturales, nuestras riquezas propias? siempre en manos y al servicio de intereses ajenos.
Supermán Justo lo defenderá: "Están esperándole ahí poniéndole más trampas que en una película china"; "el problema está en cómo es posible que esta gente venga a pedirle y a decirle y a responsabilizar a Zapatero de la situación económica que hay aquí, que no es de ahora sino que viene siendo de siempre, y que vengan a responsabilizar a Zapatero, como hacen siempre. Porque siempre tiene la culpa Madrid del paro, de los salarios, de la precariedad laboral, de la siniestralidad laboral, de la jornada de trabajo, del menor salario mínimo, de las menores pensiones...", "porque en eso somos líderes en Canarias, y no tiene nada que ver Zapatero, sino los políticos que llevan gobernándonos aquí y tirando el dinero, despilfarrándolo o dándoselo a ganar a sus mentores políticos, y ahora vienen a que se resuelva todo"; "y todo el día llorando con Madrid, Madrid, Madrid... Y esa inversión pública lo que sirve es para que unos cuantos se enriquezcan en contra de la mayoría de la población. Esto es lo que está pasando"; "¿pero cómo es posible que vengan a decir que están cobrando veinte y pico mil millones de pesetas por la lejanía, para que los precios de la cesta de la compra sean más baratos, y encabezamos el IPC de España?".
Este huevo quiere sal, ¡que se besen! ¡que se besen! ¡que se besen!
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