![]() | |
|
L.C., S/C de Tenerife
El Instituto de Enfermedades Tropicales de Canarias y la Facultad de Biología de la Universidad de La Laguna (ULL) junto con el Instituto de Salud Carlos III iniciarán el próximo mes de octubre "un estudio de los vectores de enfermedades en Canarias".
Así lo explicó Basilio Valladares, director del Instituto de Enfermedades Tropicales, que detalló que la iniciativa surgió del área de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Canarias, junto con Madeira y Azores, van a realizar un estudio "de los posibles vectores de enfermedades víricas" como el dengue y la malaria, entre otras. Estos vectores son principalmente ciertos tipos de mosquitos, aunque también se analizarán chinches, garrapatas, pulgas y piojos.
La idea es estar preparado para evitar que enfermedades como la malaria, el dengue o la fiebre amarilla se propaguen en Canarias. Hasta ahora no se han producido en las Islas contagios de este tipo de patologías, sino que han sido importadas por viajeros que han estado en zonas de riesgo. Sin embargo, el cambio climático y ciertas situaciones en otros lugares obligan a estar alerta.
Valladares recuerda un brote de fiebre chicungunya que se produjo en el norte de Italia a finales de 2007, con más de 150 casos.
El director del Instituto de Enfermedades Tropicales explica que estas patologías son "urbanas" y "pasan de unas personas a otras" después de que una determinada especie de mosquito (el vector) pica a una persona que padece la enfermedad y después pica a otro individuo que está sano.
En este proyecto, que se prolongará durante tres años, participarán también Madeira y Azores.
Valladares subrayó que "en 1850 hubo dengue y fiebre amarilla" en las Islas, pero que con las medidas sanitarias correspondientes se extinguió.
Sin embargo, en la actualidad debido a múltiples factores como el cambio climático, la inmigración y la mejora de las comunicaciones, "se están moviendo los vectores". Esto quiere decir que hace años ya se detectaron mosquitos tigre, una de las especies que transmiten la malaria, en Barcelona, y que en la actualidad se han extendido hasta la costa valenciana.
"Se han descubierto poblaciones de mosquitos que transmiten la malaria que se creía que estaban extinguidos", destacó.
Por ese motivo, en esas zonas cuando se detecta un caso de malaria importada se ingresa al enfermo en el hospital para aislarlo. Con la idea de evitar la posibilidad de que un mosquito tigre lo pique y pueda propagar la enfermedad.
El último estudio sobre los mosquitos de Canarias data de 1983 y fue realizado por el profesor Marcos Báez, de la Facultad de Biología de la Universidad de La Laguna, que también va a participar en este nuevo proyecto, comentó Valladares.
Valladares destacó la importancia de elaborar estudios como éste para proteger la principal actividad económica de Canarias: el turismo. Las Islas presentan la ventaja de ser "una zona subtropical" con un excelente clima sin los riesgos para la salud que presentan otros lugares de estas características.
En el caso de descubrirse alguna especie nueva de mosquito se actuaría rápida y eficazmente, ya que "se sabe cómo se reproduce".
Para llevarlo a cabo, este proyecto cuenta con una ayuda de la Unión Europea, aunque necesitan más fondos para cubrir los tres años de investigación. No obstante, confían en "la sensibilidad" de las diferentes administraciones públicas "para rematar el trabajo".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD