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JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tfe.
EL DÍA recorrió ayer parte del Parque Marítimo César Manrique y su playa anexa para comprobar el estado de deterioro de unas instalaciones que van a menos cada día. El abandono y la suciedad reinan por todas partes, además de las huellas de un vandalismo en ascenso. Los cinco trabajadores que quedan y se turnan a diario, tres de mantenimiento y dos de seguridad, no pueden con los más de 22.000 metros cuadrados de extensión del recinto. La frase de uno de ellos resulta concluyente: "Esto va a terminar como el Balneario; cuando quieran no se podrá hacer nada".
Acceder al parque es muy sencillo a través de un camino y saltando un pequeño muro hasta llegar a la playa anexa. Alguien ha colocado un cartel pidiendo limpieza, pero allí lo único que se aprecia es suciedad y restos de la reciente noche de las hogueras de San Juan, pero, sorprendentemente, hay quienes resisten y mantienen la rutina de acudir cada mañana. A primera hora de ayer había tres bañistas y los restos de un "chiringuito" improvisado que alguien se ha hecho con los parasoles que aún quedan.
Ya en el interior, las piscinas muestran huellas de la herrumbre que se ha apoderando de ellas y hay bolsas de basura rotas por todas partes. Las fuentes aseguran que "el vandalismo ya es diario. Entran como quieren e, incluso, nos amenazan si les recriminamos algo. Intentan forzar puertas donde ya no hay nada y el último episodio fue la detención de una persona que al otro día estaba en la calle".
Quien habla es un trabajador "con once años en el parque. El pasado 9 de junio decidí, igual que otros cuatro compañeros, romper la huelga porque nos dijeron que nos habían dado de baja en la Seguridad Social y no cotizábamos. Otros siete mantienen la huelga. Aunque dicen que estamos cobrando por debajo de la mesa es mentira porque yo lo último que cobré fue febrero y el 21 de marzo. Me deben ya cuatro meses y puedo demostrarlo con mi nómina y la cartilla de ahorros. Yo vivo con mi madre, pero hay compañeros a los que ya los amenazan con anularles la hipoteca. Alguien pretende ir contra nosotros que somos simples trabajadores. La solución la veo muy complicada, más tras la última manifestación, a la que fueron cuatro gatos. Este martes hay una reunión de la empresa Santa Cruz Park Tenerife con Pedro Doblado, secretario de la concesionaria, pero pensamos que el alcalde o el presidente de la Autoridad Portuaria podrían hacer bastante más de lo que hacen. A Costas le hacíamos el favor de limpiar la playa, pero ya no podemos y así está como está, hecha una pena". Nuestro protagonista sigue su ronda, un caminar sin fin por esta amplia extensión hasta que el compañero de la tarde tome el relevo. Ellos mantienen en alto la ilusión de recuperar un espacio que, de no obrar un milagro, en forma de voluntad política, Santa Cruz va camino de perder.
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