CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife La Logia de Añaza, sita en la calle San Lucas de la capital tinerfeña y ejemplo único de la arquitectura primigenia de templo masón, muestra nuevamente un interior poco usual de la mano del arquitecto municipal Germán Delgado, el cual se está haciendo cargo de la rehabilitación del edificio. Las obras para reparar la techumbre y la limpieza del aljibe han permitido descubrir trozos de los capiteles originarios de las doce columnas de la Sala de Tenidas, así como la segunda escalera -de salida- de la Cámara de Reflexión