ACABA de comenzar el verano y con él la llegada de la época de vacaciones por excelencia, una temporada que este año cobra especial importancia para nuestro sector turístico, pues se trata del período más aprovechado por el visitante nacional, en el que están puestas todas las esperanzas como consecuencia de las reducciones en las entradas extranjeras que ha traído consigo la crisis económica y financiera internacional.
Canarias recibe turistas durante todo el año, pero los estudios sobre la llegada de viajeros y las tendencias de mercado ponen de manifiesto que en los primeros meses del ejercicio se ha producido una importante disminución de las llegadas procedentes de lugares como Gran Bretaña, uno de los principales países emisores de quienes escogen La Gomera y toda Canarias para pasar sus vacaciones.
Y es precisamente esta tendencia adversa la que nos obliga, más que nunca, a cuidar al turista e idear nuevas estrategias para lograr que se mantenga y crezca en todo lo posible el número de visitantes, pues debemos hacer todo cuanto esté a nuestro alcance para evitar una disminución de la actividad, que empeoraría la dura realidad que ya sufren las familias.
Los datos actuales no permiten hacer cálculos muy certeros sobre lo que está por venir, ya que cada vez se retrasan más las reservas. Sin embargo, todos los implicados coinciden en que las previsiones no son muy halagüeñas. Son fundamentales, por tanto, las acciones que se lleven a cabo para reforzar el sector y abrir nuevas puertas que enriquezcan el principal motor económico del Archipiélago.
Es en este contexto en el que se enmarcan iniciativas que ha emprendido el Cabildo de La Gomera en colaboración con los ayuntamientos, y entre las que se encuentra la promoción de las singularidades y los atractivos turísticos de la Isla en lugares como Rusia o América, que se perfilan como un potencial turístico interesado por la historia, la paz y el sosiego de nuestra isla. Además, el Patronato Insular de Turismo se inclina por captar visitantes de los países del Este, ya integrados en la Unión Europea y que los analistas también aventuran como un mercado emergente.
No menos significativas son acciones como las que esta semana han traído a la Isla al Comisario Europeo de Multilingüismo, Leonard Orban, que, invitado por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias y de la mano del Cabildo, se ha acercado a la cultura insular y ha adoptado dos compromisos para impulsar el reconocimiento internacional de nuestro lenguaje silbado -lo que, sin lugar a dudas, ayudará a dar a conocer La Gomera y sus singularidades- y para buscar recursos financieros con los que desarrollar un plan de conservación y difusión por el mundo.
Es evidente que contar con una oferta singular y diferenciada es uno de los principales requisitos para atraer al turista, de ahí que no sólo se impulse la propagación de costumbres ancestrales como el silbo, sino que también se apueste por certificar la calidad y el origen de los artículos locales, y por eso se ha creado la marca Alimentos de La Gomera, que ayudará a propios y visitantes a escoger lo que consumen, además de incentivar al productor local.
La suma de todo este tipo de acciones nos permitirá dar forma a un paquete turístico de futuro, en el que, como no podría ser de otra forma, las riquezas naturales y la posibilidad de practicar deportes en contacto con la naturaleza ocuparán un espacio destacado. No obstante, el verano ya está aquí y es imperativo que todos nos impliquemos en la protección de nuestros valores, de modo que garanticemos su supervivencia y su proyección de futuro.
Dada la cercanía que propician las buenas comunicaciones de las que disfruta la Isla, cabe confiar en que el turismo regional haga de La Gomera uno de los territorios menos perjudicados por el retroceso. Sin embargo, aquí, igual que en todo el Archipiélago y en el conjunto del país, debemos esforzarnos y colaborar para llegar a buen puerto.
Instituciones públicas -ayuntamientos, cabildo y Comunidad Autónoma-, empresarios y vecinos, en general, estamos obligados a cuidar lo que tenemos y ofrecer un buen trato al visitante. En cierto modo todos somos agentes turísticos, pues del trato y de la imagen que se lleve el turista dependerá que vengan más y que con su visita nos ayude a mantener nuestra economía. Empeñémonos, por tanto, para que el verano que acaba de comenzar sea una buena temporada para todos, y para que La Gomera siga aumentando su posición en el mercado internacional.
* Presidente del Cabildo
de La Gomera
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