CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife
La grasa chorreaba por los paneles metálicos que conformaban la estructura del kiosco, en cuyo interior se apilaban, al fondo, troncos de madera con los que en el otro extremo se asaban pollos que posteriormente se vendían a los vecinos de Los Gladiolos sin que el lugar reuniera las condiciones higiénicas mínimas, llegando incluso a existir riesgos de salubridad,
El interior era un auténtico almacén de hierros, calderos y enseres inútiles. Elementos y objetos insalubres si se trata de hacer comida para ponerla a la venta y la ausencia de condiciones higiénicas mínimas.
El Distrito La Salud-La Salle, que preside temporalmente Hilario Rodríguez, y el director del mismo, José Ángel Alonso, ordenaban ayer de desalojar, limpiar y desinfectar el asadero de pollos que ocupaba parte de las canchas del polideportivo de la AAVV Achamán-Los Gladiolos, debido al estado insalubre de dichas instalaciones y cuyas labores se hicieron con cargo al distrito.
La solicitud procede de la nueva junta directiva presidida por Secundino Álamo, tras haber tenido constancia de las quejas de vecinos, que denunciaban molestias por el humo procedente del kiosco, donde se asaban pollos con leña y que se vendían a personas que acudían de fuera de la asociación vecinal. Este periódico ya informó del mal estado de dichas dependencias, las cuales no reunían las condiciones adecuadas para la elaboración de comidas calientes y para su posterior venta, ya que además hay cucarachas y ratones.
Un foco de infección
Secundino Álamo calificó el lugar como "foco de infección" en el que puede haber desde cucarachas hasta ratones, además de la "competencia desleal respecto a otros bares y restaurantes de la zona, que sí están legales".
El presidente de Achamán-Los Gladiolos, en su ánimo y predisposición para iniciar una nueva etapa de la asociación y de tener en regla las dependencias de la misma, puso en conocimiento de la Oficina del Distrito el hecho y ayer operarios de la empresa Urbaser procedieron, alrededor de las tres de la tarde, a eliminar de las dependencias de la asociación vecinal la estructura del kiosco, así como la leña, calderos, fogones, numerosos hierros y otros objetos.
Posteriormente, el zafarrancho de limpieza de Urbaser procedió a baldear las instalaciones y a realizar las tareas propias para erradicar insectos y suciedad, como la abundante grasa que impregnaba muros y anexos.
El colectivo vecinal agradece la prontitud del concejal Hilario Rodríguez en solventar este problema que ha motivado numerosas quejas.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD