EFE, Berlín
La brasileña Gisele Bündchen, la modelo mejor pagada del mundo, sostiene que el éxito no da la felicidad, como demuestra que hace cinco años, ya en la cumbre de su carrera, "bebía mucho vino, fumaba como un carretero y comía a todas horas hamburguesas con queso". "Estaba tan cansada y trabajaba tanto que estaba casi entumecida. Tenía éxito, pero era infeliz", señaló en la última edición de la revista Life&Style.
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