EUROPA PRESS, Madrid
El Ministerio del Interior ha puesto en marcha una base de datos "única" de personas desaparecidas que permitirá agilizar la localización de menores, individuos "especialmente dependientes" o que puedan estar en una situación de riesgo "inminente". El nuevo sistema, compartido por todas las Fuerzas de Seguridad, permitirá el intercambio de información como ADN, piezas dentales, cicatrices, tatuajes o prótesis de las personas en paradero desconocido.
El secretario de Seguridad, Antonio Camacho, presentó ayer en Madrid la denominada Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin identificar que establecerá "un protocolo unificado, más rápido y eficaz" y que fue desarrollado de forma conjunta por el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil, los Mossos d'Esquadra, la Ertzaintza y la Policía Foral de Navarra.
El número dos de Interior informó de que cada año desaparecen en España cerca de 50 personas y destacó que la nueva herramienta ofrecerá una mayor operatividad en los casos denominados de "riesgo limitado" o de "riesgo alto". En estos últimos, se acelerará la búsqueda de los colectivos más vulnerables, como pueden ser los menores de edad, y se lanzará "una llamada" a la población y los medios de comunicación para que colaboren en este tipo de situaciones "especialmente complejas".
Así lo contempla este llamado Sistema de Alerta por Desaparición de Alto Riesgo (SADAR). Además, los ciudadanos dispondrán del teléfono 116000 para poner en conocimiento información sobre desapariciones de niños y jóvenes. Este teléfono de atención social será gestionado por una organización no gubernamental, que aún está por decidir.
Tatuajes y cicatrices
La nueva base de datos ofrecerá una completa información sobre desaparecidos y cadáveres sin identificar con un sistema de alertas que permitirá un seguimiento constante de los casos a los investigadores. "Si aparece alguna coincidencia, la alerta saltará inmediatamente", explicó el secretario de Estado.
Desde el momento en que se denuncia la desaparición, la base recogerá información de carácter general, como el aspecto físico del individuo, el posible lugar de la desaparición o si se han encontrado restos humanos, y la conectará con los datos almacenados de cadáveres sin identificar. Además, posibilitará el cruce de otras particularidades que permitan identificar a la víctima.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD