ME ENTRISTECIÓ la imagen de Ani Oramas, en el Congreso, flanqueada por Bono, en el momento en que los nacionalistas se agarran fuertemente a una alianza con el PSOE, traicionando a su electorado. Si su tío Leoncio levantara la cabeza.
Los socialistas no aportarán absolutamente nada ni a Coalición Canaria ni a Canarias. Primero, porque a esta tierra los socialistas no quieren darle estatus de Estado, cuando debería tenerlo. Como lo tienen, de facto, vascos y catalanes. Segundo, porque el PSOE sólo cumple lo que promete cuando se le solicita desde posiciones de fuerza. Es decir, que con paños calientes no se logra el futuro de Canarias, doña Anita. Ni tampoco con alianzas serviles que no sirven para nada.
Ya empezamos a estar hartos los canarios del culichichismo de Coalición Canaria con los partidos nacionales. Si bien es verdad que el pacto en Canarias con el PP no ha ido mal, laxa ideología demuestran tener sus dirigentes cuando cierran alianzas con los socialistas en el ámbito estatal. ¿Qué estamos sacando a cambio? Pues nada. ¿Y cuál es la ideología de CC?: ninguna.
Fíjense ustedes: el puerto de Granadilla está paralizado en los tribunales de Las Palmas, lo que influirá negativamente en la economía de esta isla; otra jueza (esta vez de Icod) ha precintado la finca icodense de Riquel, con lo que se retrasarán y encarecerán enormemente las obras del anillo insular y del puerto de Garachico; la playa de Las Teresitas se encuentra sucia, maltrecha, abandonada, sin perspectivas de futuro, merced a denuncias socialistas en los juzgados; la CEOE acaba de anunciar un paro del 31% para el mes de diciembre. Nuestros principales políticos y empresarios están o han estado bajo sospecha, cercados por la Fiscalía Anticorrupción, que tiene su central canaria en Las Palmas. ¿Son estos, doña Anita, los beneficios de la alianza con los socialistas? ¿Seguiremos estando bajo la bota malaya de los enemigos de Tenerife mientras ustedes le tocan la chepa a don Zapatero?
La imagen de Ani Oramas en el Congreso me parece patética. Ella se ha dejado deslumbrar por los oropeles de Madrid, está cerca de La Zarzuela, lo cual produce emoción en una monárquica, pero debe descender al terreno baldío de las Canarias, en donde nos defendemos como gatos panza arriba del hambre, de la miseria, del descenso de la economía, de la regresión del turismo, del desempleo brutal, de la incomprensión y la desidia del Estado, de la ausencia de regulación del mar y del cielo, de tantas cosas.
Todo eso, doña Anita, no se puede solucionar bajando las tasas aeroportuarias (lo anunciará ZP el lunes) o trayendo al presidente de la sonrisa estéril con un plan turístico bajo el brazo, que es un mendrugo de pan. Olvídense de alianzas estratégicas y pidan para Canarias lo que Canarias se merece: ser dueña de sus propios destinos.
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