El colegio Aguere puntualiza
Como directora del C.E.I.P. Aguere, y en representación del Claustro y consejo Escolar, me dirijo a usted para manifestarle nuestra queja por el artículo publicado en su periódico el sábado 20 de junio (pág. 19), en la que se hace referencia a nuestro colegio (Una madre acude a los tribunales para sacar a su hijo de un aula especial).
Creemos que cualquier información que se transmita a través de un medio de comunicación como el suyo debería estar contrastada, y se debería dar a las partes implicadas la posibilidad de opinar, y en su caso, replicar. El día 31 de mayo, en la pág. 37 también se publicó un artículo sobre el Aula Enclave, pero esta vez sí que la Consejería de Educación tuvo la oportunidad de dar su versión de los hechos. Es lamentable que el tratamiento hacia nosotros no haya sido el mismo.
El daño que puede hacer una información como la editada en la que se desprestigia a la escuela pública, y en particular a un centro, a una plantilla de profesorado completa y a una comunidad escolar poca solución tiene con rectificaciones posteriores. La señora Dª. Benedicta Cordero se despacha a gusto con manifestaciones como "no se sigue la programación, la comunicación con la familia es nula (...) las programaciones no se hacen, se hacen mal o se guardan en una gaveta".
Al hacer estas declaraciones está hablando de toda la comunidad educativa, incluido el resto de los alumnos, que no integran a su hijo en la vida escolar. La madre del menor no tiene acceso a los recreos, no sabe de las programaciones del centro, ni de si se llevan a cabo o no, no conoce nuestro proyecto educativo, las actividades complementarias; no ha hablado nunca con un representante de padres del Consejo Escolar, ni con el presidente de la A.M.P.A. No permite a su hijo realizar gran parte de las actividades complementarias previstas por el centro, dice que su hijo es autónomo, pero la realidad es que necesita de la auxiliar educativa del aula enclave para sus necesidades fisiológicas, etc., etc... Siempre tiene quejas de todo, nada le gusta; incluso se quejó a la monitora de una Actividad Extraescolar Educativa del Ayuntamiento de La Laguna, en la que fue admitido su hijo, de que "el niño no se integraba".
Dª. Benedicta está en desacuerdo legítimo con la modalidad de escolarización que la Consejería de Educación ha propuesto para su hijo, pero luchar por los derechos de su hijo no significa vapulear al personal docente de un centro.
A todos nuestros alumnos procuramos darles lo mejor de nosotros y en el caso de este niño ha habido esfuerzos muy grandes para que su escolaridad fuese lo más "normalizada posible". En cualquier caso, en la Consejería de Educación hay un Servicio de Inspección que ha supervisado todas nuestras actuaciones y que no ha considerado hasta el momento que hayamos cometido algún tipo de fallo en el tratamiento del niño.
Nuestros alumnos son felices en el colegio porque se les trata como parte de un grupo y a la vez como individualidad, se atiende a sus necesidades educativas especiales, a su diversidad humana, se recibe a las familias, que en la inmensa mayoría de los casos responde favorablemente y acuden al centro para apoyar a los maestros y ayudar a sus hijos, pero, sobre todo, se parte de la base de la confianza. En el centro se respira alegría y nuestros principios educativos se basan en la tolerancia y el respeto a las diferencias.
Mª José Ruiz González
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD