PERO ¿qué tomadura de pelo al pueblo santacrucero es esta? Expresándonos más vulgar y castizamente, ¿qué cachondeo es este con el Parque Marítimo de Santa Cruz, que permanece cerrado después de haber comenzado el verano? A este pueblo, del que formo parte, nos importa un huevo y la yema del otro que el concesionario, don Luis Nosequé, se haya entrampado con el ayuntamiento, haya contraído una deuda que no quiere o no puede pagar y ande metido en trapisondas judiciales que, como siempre, se sabe cuándo empiezan pero no cuándo finalizan.
Ya ha informado este mismo periódico que no se trata de los baños y los solajeros para tostarse sin los que se quedan los ricos y los pudientes por estar cerradas las terrazas a cal y canto, sino de los enfermos a los que los médicos mandan a hacer ejercicios en el agua de las piscinas que deben estar vacías y rajándose lamentablemente a causa del sol y de la falta de cuidados. A este paso, no tardaremos en ver nuestro bello y hermoso Parque Marítimo, en cuya realización empleó tanto saber y tanto entusiasmo el artista lanzaroteño César Manrique, cuyo nombre ostenta el artístico y funcional recinto, en el mismo estado de abandono, con tremendos destrozos por dejación de nuestras autoridades y nuestras corporaciones, el que fue Balneario de Santa Cruz, que empezó como sociedad privada y luego pasó a depender de la Obra Sindical de Educación y Descanso, que construyó en el centro de ocio toda una residencia hotelera para disfrute de los trabajadores y de sus familias.
El Balneario y la Residencia, por haber sido erigidos durante el régimen del general Franco, fueron cerrados y abandonados a su triste suerte, a pesar de ser único en Santa Cruz este centro social público de ocio. Y es que los demócratas, en su mayoría de pacotilla, demolieron hasta lo bueno y ahora andan cambiando los antiguos nombres de las calles santacruceras por otros inapropiados y realmente cursis para hacerle la rosca al desgobierno de Rodríguez Zapatero.
De lo que queda del antiguo Balneario y de su deplorable aspecto actual de ruina y desolación, este periódico, en su número del miércoles día 17 de este mes, publicó un interesante reportaje. Que se sepa, ninguno de los partidos que ha gobernado el país en la democracia ha realizado un centro de ocio exclusivamente para trabajadores y familias, ni siquiera los influyentes sindicatos, como el recordado Balneario, al que sí ayudaron a destruir.
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