A mi padre
Preguntó qué recuerdos tiene el olvido...
quiso ser inmortal, leyenda viva
encabezar la maratón decisiva;
pero no tenía rival en tal partido...
más que a sí mismo, corazón herido,
alma ajada que con aires de altiva,
de este mundo mantúvose cautiva
inconscientemente hiriendo a lo querido...
Pena, llanto... ¡dime!, ¿qué me dirías?
Yo del mito, nada..., de la persona...
te cuento mis logros, tus alegrías;
quédate con mis sueños, sé que lo harías
y en tu largo letargo... perdona,
soñaré el recuerdo que tu vida corona.
E.B.C.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD