EFE, Moscú
Estados Unidos ha logrado mantener, al menos por un año más, su presencia militar en Asia Central, región limítrofe con Afganistán, cuya pacificación es una de las prioridades del presidente norteamericano, Barack Obama.
Según anunció ayer el Parlamento de Kirguizistán, Washington ha suscrito con esa república centroasiática un acuerdo para la creación de un centro de tránsito de cargamentos con destino a las tropas aliadas que combaten a los rebeldes afganos.
El nuevo centro estará en la base aérea estadounidense de Manás, a disposición de los aliados desde 2001, pero que las autoridades locales anunciaron que cerrarían a mediados de agosto.
El anuncio del cierre de Manás coincidió con los planes de Obama de enviar entre 20.000 y 30.000 soldados adicionales a Afganistán, con lo que el contingente estadounidense ascendería a unos 60.000 efectivos.
Manás es la única base militar con la que cuenta EEUU en la región, con lo que su cierre suponía el repliegue definitivo de las tropas estadounidenses de esa estratégica región, rica en hidrocarburos y situada entre Rusia, Irán, China y Pakistán.
El cierre de la base también afectaría a las tropas españolas, francesas y de otra decena de países que utilizaron durante los últimos años Manás como punta de lanza para sus operaciones en territorio afgano.
No obstante, al firmar el nuevo acuerdo con Kirguizistán, EEUU mantiene su presencia militar por otros doce meses y, de paso, garantiza el suministro ininterrumpido de mercancías para las tropas aliadas.
Recientemente, Obama envió una carta al presidente kirguís, Kurmanbek Bakíev, en la que le agradeció su contribución a la estabilización de Afganistán y abogaba por continuar la cooperación.
A su vez, el presidente de Afganistán, Hamid Karzái, pidió la pasada semana al líder kirguís que permitiera el tránsito de cargamentos no militares.
Rusia, China y los países centroasiáticos han pedido a EEUU que ponga plazos a su presencia militar en la región, a lo que Washington ha respondido de que no abandonará la zona hasta que logre sus objetivos en Afganistán.
El acuerdo de creación del centro de tránsito, por el que EEUU pagará 170 millones de dólares, tiene un año de vigencia, aunque nadie descarta que pueda ser renovado. "La base de Manás será cerrada. En su lugar funcionará un centro de tránsito de mercancías para apoyar las operaciones aliadas en Afganistán", afirmó Kabai Karabekov, subjefe del comité de Asuntos Exteriores del Parlamento kirguís.
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