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JORGE DÁVILA, S/C de Tfe.
Crea piezas de barro en completa oscuridad y en silencio. No porque persiga esa atmósfera de concentración o inspiración que se empeñan en acariciar los artistas cuando se disponen a liberar su imaginación, sino por efecto de una sordoceguera que ha condicionado su vida desde hace nueve años. Luis Bethencourt Díaz muestra parte de su obra en la sede capitalina de la Organización Nacional de Ciegos de Españoles (en el número 3 de la avenida de San Sebastián) hasta el próximo sábado. Todo comenzó las pasadas navidades.
Didier es un especialista francés que trabaja con Luis facetas asociadas al braille, estructuras gramaticales, vocabulario y textos en el centro Andrés Llarena de Güímar, localidad natal del protagonista de la exposición "Expresividad diferida". Él le planteó a finales de 2008 la elaboración de un camello de barro para mostrarlo a otros alumnos, pero finalmente la figura acabó ampliándose a todo un Belén. El creador güimarero, que empezó a perder la visión a los 27 años hasta llegar a la ceguera trece años después, lleva más de nueve años moldeando esculturas.
Imágenes en la memoria
Al principio, Luis centró su producción en torno a animales como perros, gatos, gallinas... "Llamó enseguida la atención por la calidad de las figuras", destaca Didier. El cambio de registro se produjo cuando realizó sirenas, centauros y criaturas mitológicas que fue rescatando de su memoria. "Durante una buena parte de su vida pudo tener acceso a la información que estaba en los libros y en los documentales de la televisión", precisó Didier respecto a las fuentes de inspiración utilizadas por Bethencourt Díaz.
Luis crea en libertad. Él es el que elige la temática y el material que usará, ya que en su colección hay esculturas elaboradas con distintos tipos de barro (textura y color). No utiliza el torno y sus manos lijan, quitan, añaden y crean grabados en la masa con la ayuda de un material específico: el proceso de cocción y de pintado lo supervisa una monitora y lo culminan alumnos del Andrés Llarena.
Lo más complejo (en ocasiones, el principio del fin) es calcular el grosor y la altura de las piezas que van a ser introducidas en el horno. "Se le dan unas pautas para que el trabajo salga bien, es decir, que no se fracture una escultura ni porque es demasiado alta ni extremadamente fina para soportar las altas temperaturas", aclara Didier sobre la labor de asesoramiento que completan los asistentes del escultor.
Respecto al concepto de arte que tiene Luis, lo único que nos señala su intérprete es que "tiene una idea muy abstracta de lo que hace, pero él sabe que cuando acude al taller a expresarse con el barro va a trabajar y, en cambio, cuando viene conmigo a mejorar aspectos de su comunicación viene a clase. Estos dos conceptos, trabajo y clases, sí que los domina", aclara.
El autor de "Expresividad diferida" se interesa en conocer la opinión de sus críticos. "Siempre pregunta qué le parece una composición. Incluso, a veces aguarda que lleguen las clases de perfeccionamiento de lectura táctil (braille) para enseñarme las cosas que realiza en el taller", explica su intérprete. En la muestra que se puede ver en la ONCE hay unos noventa animales ("el insiste en la idea de que se trata de un animal específico", señala Didier) y una docena de obras de cerámicas. "No sabría precisar el número de esculturas que ha podido realizar porque muchas se vendieron, otras fueron regaladas y una parte importante se las quedó él", enumera Didier sobre la obra de un artista distinto.
Antonio Acosta Acosta, jefe del departamento de Servicios Sociales para afiliados de la Dirección Administrativa de la ONCE en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, fue el encargado de inaugurar una muestra que valoró "como un milagro de superación".
Acosta puso como ejemplo para muchos afiliados a un artista que ha demostrado que las cosas difíciles no son imposibles de hacer. "Personas como Luis son las que te ayudan a levantarse cada día con una sonrisa en la cara", asegura el representante de la ONCE respecto al primer actor de una exposición que se puede ver en dos horarios: de diez de la mañana a dos de la tarde y entre las cinco y las siete de la tarde. El sábado, por último, sólo estará abierta por la mañana.
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