Madrid, Europa Press La organización Oceana acusó hoy a las flotas pesqueras de Italia y Turquía de falta de control de la pesca ilegal de atún rojo, cuya pesquería de cerco se cierra hoy, excepto para la mayoría de embarcaciones de cerco industrial que, por mal tiempo, han solicitado unos días adicionales de tiempo. En ese sentido, la ONG exige la prohibición total de pescar atún hasta que esta especie comience a recuperarse.
Así, la organización ha documentado capturas y descargas ilegales de atún rojo, y asegura que estas prácticas se suceden de forma continuada y con "total impunidad" en los puertos del Tirreno (sur de Italia), una de las principales áreas de reproducción de la especie en el Mediterráneo.
Además, advierte de que el fin de la temporada de cerco implicará el cese de la captura ilegal de atún rojo y denuncia que el pasado 21 de mayo un observador de Oceana asistió a la descarga ilegal en el puerto de Porticello, en Sicilia, de atunes rojos de gran tamaño que pesaban cerca de 2 toneladas en total y que habían sido capturados por distintos barcos palangreros, aún cuando ni el puerto ni las embarcaciones tenían autorización para descargar atún rojo.
"Este no es un fenómeno aislado. Sucede todos los días y con total impunidad en todos los puertos del sur del Tirreno, la mayoría autorizados para descargar atún rojo. En lo que va de temporada y sólo con acciones muy puntuales de la Guardia Costera, se han incautado en los puertos del Sur de Italia como Porticello, San't Agata o Cetraro, más de 55 toneladas de esta especie capturadas ilegalmente por las flotas de cerco, palangre o redes de deriva", señaló el director ejecutivo de Oceana en Europa, Javier Pastor.
Se estima que en los puertos del sur del Tirreno existen más de 1.000 embarcaciones que cuentan con licencias de palangre de superficie y que faenan en una de las principales zonas de reproducción de atún rojo del Mediterráneo. La organización internacional de conservación marina advierte también de que muchas de estas embarcaciones utilizan redes de deriva ilegales y sólo 29 palangreros han sido autorizados para la captura de esta especie.
Por su parte, Turquía se opuso en el mes de mayo a la cuota que se le había asignado. La flota turca de cerco es la mayor del mediterráneo y no está siendo controlada por ningún medio. Muchas de las embarcaciones no autorizadas están armadas con redes en los puertos.
"La ausencia de control en el Mediterráneo es un hecho irrefutable en la pesca del atún rojo y no se restringe únicamente a las capturas del cerco. Los Estados que conforman el ICCAT han demostrado que son absolutamente incapaces de garantizar el cumplimiento de la legislación, especialmente la UE, el detonante de la situación actual, ya que sólo la cuota autorizada de 22.000 toneladas supera con creces el consejo científico, que es de 15.000. El contexto actual tiene una única respuesta: el cierre de la pesquería hasta que el atún rojo muestre signos de recuperación", insistió Pastor.
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