nueva zelanda 0
españa 5
Nueva ZelandaMoss; Mulligan, Vicelich, Boyens, Lochhead; Bertos, Tim Brown, Brockie (Christie, m. 17), Elliot; Smeltz (James, m. 77) y Killen (Bright, m. 83).
EspañaIker Casillas; Sergio Ramos (Arbeloa, m. 53), Puyol, Albiol, Capdevila; Xabi Alonso, Xavi (Cazorla, m. 53), Cesc, Riera; Fernando Torres (Silva, m. 69) y Villa.
ÁrbitroCoffi Codjia (Benin).
Goles0-1, m. 6: Fernando Torres.
0-2, m. 14: Fernando Torres.
0-3, m. 17: Fernando Torres.
0-4, m. 24: Cesc.
0-5, m. 48: Villa.
IncidenciasEncuentro de la primera jornada de la Copa Confederaciones correspondiente al Grupo A disputado en el Real Bafokeng Stadium ante unos 10.000 espectadores.
EFE, Rustenburgo (Sudáfrica)
La selección española vapuleó a Nueva Zelanda en su estreno en la Copa Confederaciones, respondiendo con autoridad al papel de favorita, al ritmo del juego vistoso que implantó Cesc Fábregas asociado a la pegada de Fernando Torres, autor de tres goles.
Su irrupción en la Confederaciones, como campeona de Europa, prolongó en Sudáfrica la arrolladora imagen que impone respeto en cualquier lugar del planeta. Alejada de los nervios del debut de etapas anteriores, vive instalada en una seguridad incontestable. En la amistad trasladada al terreno de juego de un grupo que no saciará su hambre hasta el Mundial. La Confederaciones es una buena prueba. Nueva Zelanda es un rival de poco caché, pero en los tiempos que corren para la "roja", cualquier selección que no sea grande por su historia se minimiza ante la fuerza de España.
La fortaleza física de los "All Whites", su poderío en el juego aéreo, se desvaneció de un plumazo. La fuerza física de Ramos, que se convertía en el jugador más joven en alcanzar 50 partidos con la selección, permitió cubrir toda la banda derecha y dar libertad total a Cesc, sustituto de Iniesta y que lo bordó. Se asoció con su admirado Xavi para implantar un ritmo que destrozó a Nueva Zelanda. Los "kiwis" corrían detrás del balón. Se veían superados en cada acción individual.
Cesc necesitaba firmar un partido brillante con España. Acomplejado en numerosas ocasiones por la magnitud de Xavi e Iniesta, no había encontrado su sitio. No sentía la importancia que tiene en el Arsenal. Llegaba a la Confederaciones con ganas de comerse el mundo y lo demostró.
Esa ambición es compartida por el grupo. Desde el inicio España fue arrolladora. La selección se despidió de un gran evento -la Eurocopa- con un histórico tanto de Torres y comenzó un año después otro -la Confederaciones- con el "Niño" dando un recital de remate. Firmó el "hat-trick" más veloz de la historia española, en 17 minutos (superando a Gaspar Rubio, que el 17 de marzo de 1929 lo consiguió en 20).
España podía echarse a dormir pero todos querían disfrutar de la fiesta. En el paseo, Moss salvaba dos remates consecutivos de Villa y Torres más un disparo potente de Riera, antes de encajar el cuarto.
No había noticias de Nueva Zelanda, esa selección que hace cuatro días puso contra las cuerdas a Italia. Faltaba el gol de David Villa. No estaba tan activo como en él es habitual. Pero más tarde encontraría su premio.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD