JORNADA, S/C de Tenerife
La explosión de alegría que causó el sábado el ascenso indicaba que el recibimiento a la plantilla ayer iba a ser espectacular. Y así fue. Aunque en grado superlativo. Nadie ni en sus mejores sueños podía imaginar que la llegada del Tenerife a la Isla movilizara a tal cantidad de gente. Los blanquiazules fueron recibidos como auténticos héroes.
13:20 horas.- El chárter del club aterriza en el Aeropuerto Tenerife Norte. El desalojo del aparato fue rápido. Primero salieron los medios de comunicación, luego los invitados por la entidad, a continuación las autoridades y los miembros del consejo de administración. Los futbolistas fueron los últimos. Nadie pasó por la terminal. A pie de pista los familiares de los futbolistas que no viajaron a Girona los esperaban en una guagua. Había tres más. La descapotable, a la que sólo accedieron los jugadores, cuerpo técnico y resto de personal que trabaja directamente con el equipo (médicos, fisioterapeutas, ...) y dos destinada a trasladar delante de la comitiva al resto de pasajeros del vuelo, excepto a los medios de comunicación.
13:50 horas.- Empieza el recorrido hasta Santa Cruz. El trayecto entre la salida del aeropuerto y la incorporación a la autopista fue caótico. Cientos de personas se agolpaban en los márgenes de la carretera. Mientras en la autopista no cabía ni un coche más.
14:00 horas.- Incorporación a la autopista. Cada puente, los arcenes cercanos a los desvíos, estaban ocupados por aficionados. Mientras, los carriles en sentido norte estaban paralizados. Los bomberos de La Laguna hicieron sonar sus sirenas al paso de la comitiva; en ambos hospitales, trabajadores y enfermos saludaron al plantel desde las ventanas y los lugares que daban a la autopista.
14:25 horas.- La guagua llega a la altura de las piscinas de Santa Cruz. Si hasta este punto el recibimiento estaba siendo impresionante, el recorrido por la capital resultó espectacular. El baño de multitudes que se dieron Oltra y sus hombres fue apoteósico. El recorrido entre la avenida Manuel Hermoso y la plaza de España tardó algo más de hora y media.
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