![]() | |
|
D. BARBUZANO, La Laguna
La concejal de Patrimonio de La Laguna, Cruci Díaz, ha declarado a EL DÍA que los dos proyectores del teatro Leal utilizados cuando era sala de cine van a empezar a ser restaurados, gracias a un especialista de La Orotava.
Señala que "no se trata de engrasar o pintar estas dos joyas de la cinematografía, sino de restaurarlas y dejarlas en situación idónea para su funcionamiento". La concejal añade que lo que pasa es que serán colocados en los pasillos o vestíbulos del teatro a modo decorativo y para que la gente recuerde o conozca cómo son estos dos proyectores traídos de Estados Unidos y de Barcelona. "Serán como testigos de su importancia patrimonial e industrial y del papel que deben ocupar en el acontecer histórico del cine en Tenerife, y particularmente en La Laguna", afirma.
El escritor Julio Torres, autor del libro de la historia del teatro Leal, señala que el citado cine estrenó un proyector "Imperator" en febrero de 1918, que fue muy alabado por su sorprendente fijeza.
Este costoso proyector fue el protagonista de las proyecciones de "Las aventuras de Catalina".
En esta época las películas se proyectaban en varias partes, y entre 1921 y 1930, el Ayuntamiento de La Laguna inició el control moral e ideológico de las proyecciones, estableciendo niveles de prevención.
De importancia para las representaciones teatrales y proyecciones de películas, fue la colocación en 1923 de un grupo electrógeno Siemens Schuckert, adquirido el 7 de octubre de 1922, en Hamburgo, a la empresa H. Fungheinrich por 4.540 pesetas.
En 1924 se adquirió una maquinaria WEU 2891/2, es decir, un proyector "Imperator", procedente de Hamburgo, adquirido a la empresa W.E. Ulrich, con delegaciones en Madrid y Barcelona. Se pagó el 3 de marzo de 1924 un total de 2.618 pesetas. El montaje del nuevo aparato lo hizo Manuel González López, que cobró por su trabajo 50 pesetas. Para subir el proyector se compró una lata de gasolina en la empresa ubicada en la calle Herradores y que se conoció como Automóviles Ford.
Los proyectores del Leal son testigos del estreno, el 6 de septiembre de 1926, de la película "El ladrón de los guantes blancos", época de cine mudo, por lo que era amenizada con una audición musical. El 3 de agosto de 1931, precisa Julio Torres, se produjo el gran acontecimiento de la llegada del cine sonoro al Leal con la película "El loco cantor", que gustó mucho al público.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD