EFE, Rustenburgo (Sudáfrica)
España, campeona de la Eurocopa 2008, dará sus primeros pasos en la Copa Confederaciones con el objetivo de ampliar su dominio del mapa futbolístico e imponer su juego vistoso de toque ante la "cenicienta" del torneo, Nueva Zelanda.
La Copa Confederaciones reúne a las mejores selecciones de cada parte del planeta. Expone estilos de juego radicalmente diferentes. La jornada de apertura será una muestra, con la vistosidad de España, campeona de Europa, ante la rigidez y fuerza de Nueva Zelanda, dominadora de Oceanía.
Llega la "roja" a las Confederaciones en el mejor momento de su historia. Firmando récords por cada uno de sus encuentros. Sin saborear la derrota desde el 15 de noviembre de 2006 (cayó en Cádiz ante Rumanía en un amistoso) y superando registros con 32 partidos invicta y a tres del récord mundial, en poder de Brasil.
España dio el salto de calidad en la Eurocopa. A la hora de la verdad, no se atemoriza ante fantasmas del pasado gracias a una generación de futbolistas ganadores, que trasladan al césped la amistad que reina fuera. Todos los componentes unidos provocan que Brasil e Italia señalen un favorito, traspasen la responsabilidad.
Y no están incómodos los 23 elegidos de Vicente Del Bosque ante el nuevo papel. Con el bloque que asombró al mundo en la Eurocopa, retocado con seis jóvenes, España buscará su primera Copa Confederaciones y en su estreno sólo sirve el triunfo, por la abismal diferencia de calidad con el rival.
Las ausencias en la competición de Marcos Senna -el ancla de la selección- y Andrés Iniesta -la fantasía- cambian la imagen de la medular y abren un abanico de posibilidades al seleccionador. Xabi Alonso asume el peso. Xavi Hernández, la creación. Cesc Fábregas da el salto. Y Albert Riera abrirá el campo en la primera cita.
El once lo completarán Iker Casillas, indiscutible en portería. Sergio Ramos, Puyol, Albiol y Capdevila en defensa, más la pareja de moda en la delantera: Fernando Torres y David Villa. Lo cargados que están varios internacionales y los continuos cambios de temperatura son las principales preocupaciones antes del deseado estreno por los jugadores.
El primer rival que se cruza en su camino es Nueva Zelanda, que llega al estreno tras protagonizar uno de los mejores partidos de su historia. Ante la poderosa Italia, en el último amistoso disputado a cuatro días de la Confederaciones, logró adelantarse tres veces en el marcador, aunque acabó cediendo por un tanto de diferencia.
De un plumazo los "All Whites" modificaron la mediocre imagen dejada ante rivales menores como Tanzania, ante la que salió derrotada, o Botsuana, con la que firmó tablas, para iniciar la competición guiado por un nuevo líder. Ante la ausencia de su capitán, el central Ryan Nielsen (Blackburn Rovers), por lesión, asume el peso el goleador Shane Smeltz.
Si David Villa llega a la Confederaciones en racha goleadora, tras convertirse en el tercer goleador de la historia de la "roja", Smeltz lo hace tras marcar 12 tantos en 10 encuentros con los kiwis. Junto a Chris Killen, ex futbolista del Celtic y Manchester City, es el peligro neozelandés.
Dirigidos por Ricki Herbert, componente de una selección que abrió nuevos tiempos con su participación en el Mundial de España'82, Nueva Zelanda obligará a la "roja" a rasear el balón.
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