Ha CORRIDO mucha tinta y se ha hablado mucho de los resultados de las elecciones europeas sobre las que, transcurrida ya la primera semana, se impone una reflexión sosegada de la que, como premisa inicial, se desprende no sólo la victoria del Partido Popular, sino también la confirmación de que Europa nos queda todavía demasiado lejos. Los índices de participación hablan bien a las claras del escaso interés que suscitaron los comicios pues, pese a los beneficios y las ventajas que sobre todo para Canarias supone la Unión, no hemos logrado salvar la distancia que nos separa de Bruselas.
Es necesario insistir, además, en que hablamos de elecciones al Parlamento europeo, en las que no se escoge el presidente del Gobierno de España, ni el representante de la Comunidad Autónoma, los cabildos o los ayuntamientos. Debe imponerse, por tanto, una mayor seriedad y rigor en el análisis y las conclusiones que se extraigan de los comicios, ya que de lo contrario contribuiremos a confundir más al electorado y mantener ese peligroso alejamiento antes señalado y evidenciado en el escaso porcentaje de votantes.
Dicho esto es posible trasladarse al plano local y evidenciar las diferencias que existen entre un lugar y otro, pues es justo reconocer a los electores que más se han implicado y entre los que se encuentran los gomeros y las gomeras. La Isla colombina registró la mayor participación de toda Canarias y se sitúa como un territorio insular donde los ciudadanos han dado un amplio y merecido reconocimiento a una trayectoria de trabajo y una campaña electoral bien hecha.
Más del 47 por ciento -el 47,19- de los residentes en La Gomera acudieron a votar y, aunque la cifra no sea como para lanzar las campanas al vuelo, el porcentaje cobra especial importancia si comprobamos que se sitúa 1,5 puntos por encima del de La Palma, que con un 45,64 por ciento es la segunda isla con más participación, y supera también las medias regional y nacional, fijadas en el 40,96 y el 46 por ciento, respectivamente. Supone, además, un incremento importante con respecto a las elecciones de 2004, cuando sólo se alcanzó el 43 por ciento.
Y es que las elecciones europeas no han podido ser más satisfactorias para los socialistas gomeros, que han ganado en las 30 mesas electorales repartidas por todo el territorio insular y, por tanto, en los seis municipios de la Isla. El PSOE ha obtenido unos resultados históricos en La Gomera, pues ha sumado el 57,02 por ciento de los votos, y se vuelve a situar como la primera fuerza política de la Isla, seguida del PP, que, con el 20,07 por ciento, relega a Coalición Canaria a la tercera posición.
Prueba irrefutable de la victoria socialista son los resultados en Valle Gran Rey, donde el PSOE gobierna por primera vez en la historia, después de 20 años de gobierno de Coalición Canaria, y a la que ha logrado duplicar en el resultado electoral de las europeas, ganando, además, en mesas tradicionalmente nacionalistas como la de Arure.
No menos importante es también el éxito en Hermigua, único municipio en el que gobiernan los nacionalistas, pues existe una coalición entre CC y CCN, y donde también se ha obtenido un magnífico balance, igual que en Vallehermoso, convertido desde hace tiempo en el bastión socialista en La Gomera. Y alentadores son también los números obtenidos en Alajeró, donde el PSOE obtuvo un 58 por ciento de los votos frente al PP, con el 22 por ciento y Coalición Canaria, con el 13 por ciento, además de Agulo, donde el PSOE consiguió el 60 por ciento de los votos, y San Sebastián, la capital de la Isla, que dio a los socialistas el 51 por ciento de los votos.
El PSOE está obligado, por tanto, a trasladar su agradecimiento a los ciudadanos que han confirmado que la labor que se realizan en cada uno de los municipios de la Isla cuenta con el apoyo de la gran mayoría de los gomeros; es de justicia, asimismo, reiterar el firme compromiso socialista por la defensa de la calidad de vida, el progreso y el desarrollo sostenible, igual que hay que reconocer que los resultados podrían haber sido más positivos en el conjunto de la Comunidad Autónoma y el país.
Esto no supone, no obstante, que no podamos hablar de un balance bueno a nivel Canarias y bastante digno en España, dada la grave crisis que vivimos y que siempre conlleva repercusiones negativas para los gobiernos nacionales. Y no significa tampoco que Juan Fernando López Aguilar, canario y cabeza de lista socialista, no siga siendo la mejor opción para continuar como secretario general del PSOE canario, o que José Luis Rodríguez Zapatero, que no figuraba en ninguna lista europea, haya perdido algún poder para continuar al frente del Gobierno español, como se han atrevido a aventurar algunos, ¿o es que acaso debe renunciar Paulino Rivero a ser presidente del Gobierno canario, dado que su formación política no ha obtenido buenos resultados?
* Presidente del Cabildo de
La Gomera
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