Cultura y Espectáculos
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DOMINGO, 14 DE JUNIO DE 2009
ANA LABORDETA ACTRIZ

"La serie Amar en tiempos revueltos es un homenaje a nuestros abuelos"

G. JIMÉNEZ, S/C de Tenerife

De vocación tardía pero vinculada al teatro desde el inicio de su trayectoria, Ana Labordeta pasó este fin de semana por el teatro Leal de La Laguna, donde protagonizó junto a Santiago Ramos la obra "Noviembre". La actriz, que encarna en la pieza de David Mamet a la escritora de discursos del presidente de los Estados Unidos, ha alcanzado gran popularidad gracias a la serie de TVE "Amor en tiempos revueltos", en el que interpreta a Rosario, un personaje que le ha valido el premio a la mejor actriz secundaria, otorgado este año por la Unión de Actores.

-Es de suponer que este reconocimiento le habrá abierto muchas puertas en la televisión.

-Ha sido muy bonito. Yo hago mucho teatro; televisión he hecho lo que llamamos "episódicos" (algunos capítulos de series), pero asumir un personaje fijo es algo que sólo he llevado a cabo en "Motivos personales" y en "Amar en tiempos revueltos", serie en la que interpretó a Rosario. Pero que tus propios compañeros te den un premio es un reconocimiento y una gran alegría, porque son los que más saben en esta profesión. Me ha hecho muchísima ilusión. Y es verdad que me han surgido proyectos: Entro a finales de julio en "Acusados" y en octubre tengo previsto rodar una película. En lo referente al teatro, estoy ahora implicada en "Noviembre", porque cuando me comprometo con un trabajo cumplo con él hasta que se termino.

-"Amar en tiempos revueltos" va por su cuarta temporada. ¿Cuál cree que es el éxito de esta serie?

-Entré en la segunda temporada. Yo no veo mucho la tele, pero sí era una serie que veía de vez en cuando y me gustaba mucho, porque creo que refleja la época de acuerdo con testimonios que yo le había oído a mi abuela. El éxito de la serie radica en que trabajan en ella buenos guionistas, muy bien documentados. Además, se ha creado un notable equipo, tanto técnico como artístico. Este es un trabajo es difícil, porque es a diario y se trabaja a muchísima velocidad; cada jornada grabamos un capítulo y medio. Pero en la serie se ha creado una magia interna, y es que de alguna manera, consciente o inconscientemente, estamos haciendo un homenaje a nuestros abuelos. Por eso creo que hay un cariño muy especial puesto en este proyecto que no ocurre con todos los trabajos.

-Su éxito en la televisión, ¿ha provocado que concentre más sus intereses en este medio?

-El teatro te da una cosa que no te da la televisión ni el cine, que es el directo: ese momento entre cajas con los compañeros esperando que todo comience y sentir ese vértigo al oír el ruido de la subida del telón, porque no sabes que va a pasar. En La tele vas más segura, porque si te equivocas puedes repetir, aunque un "diario" no permite muchos errores. Reconozco que también me encuentro a gusto en este ámbito; aquí puedes hacer cosas más delicadas, más pequeñas con la cámara para que el público las capte. Lo cierto es que me gustan los tres medios, cine, teatro y televisión, siempre y cuando tengas un buen proyecto, un buen personaje y buen equipo.

-Habla del directo del teatro y acaba de representar una obra en la que los actores interpretan sus personajes con gran economía de medios y sin apenas atrezzo. ¿Qué nivel de complejidad tienen este tipo de obras?

-Cuando la obra está bien escrita no es difícil porque el texto tiene prácticamente todo, como ha sido este caso. El proceso más complejo es el de los de ensayos, porque necesitas mucha concentración para sacar adelante todo eso que está bien armado, por el ritmo, la velocidad y el directo del lenguaje. Aquí no te puedes agarrar a ningún truco, se trata de actores, miradas, texto, reacciones y conflictos, y estás cosas hay que trabajarlas mucho para que crear una sensación de realidad que llegue al espectador. En este sentido, es fundamental que los compañeros estemos muy conectados.

-Ha interpretado personajes muy diversos. ¿En que tipo de papeles se siente más cómoda?

-A mí me gusta el personaje que esté bien escrito, eso es fundamental. Sí es cierto que a la hora de ensayar, la comedia me produce más pudor, porque no me considero una persona especialmente chistosa, aunque luego me dicen que tengo mucha gracia, pero no soy consciente de ello. Ante las obras cómicas pienso: "Y si llego a ese escenario y no se ríen...". Es cierto que la comedia es más refrescante a la hora de trabajar; siempre sales de trabajar de mejor humor, y tienes una participación más directa con el público. La comedia tiene algo de champán, pero me cuesta más.

-¿Ha influido la figura de su padre (el cantautor y político José Antonio Labordeta) en el desarrollo de su trayectoria?

-Es un hombre que siempre nos dejó absoluta libertad para que encontráramos y eligiéramos el camino para llegar a lo que queríamos ser de mayores. Yo no tenía pensado ser actriz, fue una cosa bastante tardía. A la hora de la educación, es lógico que una persona que tiene unos valores tan arraigados te los acabe inculcando.

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