O. GONZÁLEZ, Tenerife
La rivalidad policial que se ha detectado en los últimos meses entre los Mossos d'Esquadra -Policía Autonómica de Cataluña- y la Guardia Urbana de Barcelona ha reabierto el debate sobre cómo será la convivencia futura entre la Policía Canaria y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en las Islas, ahora que el cuerpo policial autonómico empieza a tomar forma. Y al margen de consideraciones políticas, todo hace indicar que el "matrimonio" va a tener una relación conflictiva.
Así lo ponen de manifiesto miembros del Instituto Armado y del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), quienes coinciden en señalar que la implantación de la Policía Canaria crearía "problemas de coordinación". Otra cosa es lo que piensan algunas fuentes de las policías locales.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP), fuerza sindical con más representación en la Policía Nacional, manifiesta su "disconformidad" con la Ley de la Policía Canaria, y remarca que lo que el Gobierno regional quiere es crear "una policía complementaria a las Fuerzas y Cuerpos del Estado". Además, sostiene que la seguridad no figura entre las demandas importantes de la sociedad canaria, y precisa que la criminalidad en las Islas se encuentra "en unos índices razonables" que pueden ser mejorados con una dotación de medios humanos y materiales más racional y acorde con las necesidades.
En el mismo sentido, el SUP hace hincapié en que la experiencia ha demostrado que en aquellas comunidades donde existe policía autonómica la seguridad, "lejos de mejorar, ha empeorado sensiblemente", y la imagen que perciben los ciudadanos de esas comunidades respecto de sus policías no es comparable con la que se tiene de las Fuerzas y Cuerpos del Estado.
"En los tiempos actuales, en los que no existen estados ni fronteras para los delincuentes, no se comprende la creación de una nueva policía, que vendría a solapar la actuación de las ya existentes y crearía múltiples problemas de eficacia y coordinación en la lucha contra la criminalidad".
Si contundentes son las afirmaciones de la Policía Nacional, no lo son menos las de la Guardia Civil. Así, Miguel Valera, de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), apunta que, aunque con el número de efectivos que se van a poner en marcha ahora no habría solapamiento de funciones porque su dedicación será mínima, cuando se desplieguen todos los agentes que prevé la norma "hay competencias que son concurrentes con las de la Guardia Civil". Entre otras, citó la protección de la naturaleza, aguas territoriales o menores.
Y todo ello, apunta Valera, a pesar de que en la Comisión Bilateral de Cooperación Canarias-Estado en el Congreso se dio "un repaso grande y se diluyó bastante" la Ley inicial. Al respecto, el representante de la AUGC advirtió de que estarán "vigilantes" para que no exista ningún tipo de "deportación" o "repliegue" de guardias civiles como consecuencia de la Policía Canaria, "porque siempre han sido traumáticos". "La Policía Canaria no llega de forma meditada, sino que es gastar dinero por una ilusión", sentenció.
Consideró el integrante de la Asociación Unificada de la Guardia Civil que el debate "es más profundo y viene a poner de manifiesto que lo que hay que ver es el modelo de policía que queremos en el Estado". "Mientras tanto lo que haremos será parchear, perjudicar a familias y funcionarios y crear descoordinación", abundó.
En términos similares, aunque menos contundentes que los anteriores, se pronunciaron fuentes de las policías locales de las Islas, que prefirieron mantener su anonimato. Las fuentes consultadas expresaron su "máximo respeto y consideración" a las decisiones parlamentarias, y alertaron de que el debate que debe surgir es el del modelo policial. "¿Responde el modelo del año 1986 a las necesidades de los ciudadanos?", se preguntaron estas fuentes, que añadieron que la realidad es que para ver desarrollado por completo el Cuerpo de la Policía Canaria "tendrán que pasar muchos años".
Insistieron, además, en que el nivel competencial del Cuerpo autonómico es corto, después de que el Estado obligase a su reducción, por lo que aseguraron que "no nos van a molestar". "Cuantos más seamos, mejor", subrayaron las fuentes, que incidieron en que lo necesario es debatir "qué están haciendo los miles de policías que hay en Canarias".
"Nadie quiere entrar en el debate de qué estamos haciendo, de cómo nos estamos coordinando", se quejaron las fuentes de las policías locales, que sostuvieron que no se trata de que "si un cuarto cuerpo policial es problemático o no, sino para qué sirve". "Ese debate, lejos de interesar a los responsables, lo eluden", aseguraron.
Recordaron las fuentes que a los ciudadanos se les está respondiendo con un modelo de hace 23 años, por tanto, reclamaron la necesidad de abrir el debate de "cómo se están coordinando los cuerpos de seguridad de las Islas y qué sistemas operativos prácticos estamos introduciendo que los ciudadanos no están percibiendo". En definitiva, "cómo se les está respondiendo a los ciudadanos, a los que poco importa el color del uniforme", concluyeron.
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