A la de La Laguna (en otro tiempo, de San Fernando). Esto es lo que ha perpetrado la Comisión de Gobierno del Excelentísimo Ayuntamiento de la Muy Noble, Leal, Invicta y Muy Benéfica Ciudad, Puerto y Plaza de Santa Cruz de Santiago de Tenerife. O sea, su alcalde. El otrora gran muñidor pro defensa de la Universidad de La Laguna y que logró una manifestación de ciudadanos de toda condición, que por su número devino en histórica.
Si algo ha destacado de la Universidad de La Laguna a lo largo de los tiempos ha sido su Facultad de Químicas. No creo, ni quiero creer, que esa Facultad haya caído ahora, después de tan larga historia, en la indigencia investigadora y formativa. De lo actuado por el Sr. alcalde, al requerir de la Universidad de Santiago de Compostela un estudio del cielo de Santa Cruz en cuanto a la concentración de posibles contaminantes, parece deducirse que el regidor municipal carece de confianza alguna en los doctores, doctorandos, investigadores y licenciados de nuestra Universidad. Cosa que podría ser puesto que, tras aquella muñida manifestación, pronto se optó por él y sus compañeros de ATI el seguimiento a las nuevas directrices de su mentor político para hacer lo contrario de lo que aquella manifestación había reivindicado.
Conste que a mí me parece estupendo que el Sr. alcalde se preocupe por la salud de los vecinos del municipio que él dirige y en el que no reside. Bien es verdad que, como él mismo dice, "quienes tendrán que determinar si se cumple (por parte de la Refinería) la normativa europea han de ser Medio Ambiente y Sanidad (del Gobierno de Canarias), que son quienes tienen competencia en la materia".
Como sea que en asuntos más tangibles y denunciados por activa, pasiva y perifrástica no toma decisión alguna, como es el caso de la antigua carretera general del norte (hoy vía urbana a todos los efectos) a su paso por las inmediaciones del antiguo fielato (hoy sede del CIT de Santa Cruz), colegio de las Madres Dominicas, hospital San Juan de Dios? a uno le cabe la duda de si este interés en conocer la "contaminación" del cielo de Santa Cruz tiene que ver con el objetivo tantas veces perseguido y anunciado de hacer desaparecer del municipio la Refinería que lo hizo crecer. O sea, asunto de expansión urbanística. Cierto que el mismo alcalde, al pronunciarse sobre el estudio de aquella Universidad, dice desvincular éste de lo aprobado en el Plan General y que fija "un plazo de 12 años para que la Refinería salga del centro de Santa Cruz" (como si eso fuera tan sencillo como abrir la puerta y decir adiós), y que "si se confirman los datos no podemos esperar 12 años para actuar". ¿Acaso no está "actuando" ahora y reiteradamente en el tiempo pasado?
La Refinería cuenta con sistemas de producción y de control de emisiones (también el Gobierno de Canarias) y con unos trabajadores que año tras año se han venido preocupando por su propia salud y la seguridad personal y funcional del centro. Y se ha evolucionado conforme lo han hecho los medios tecnológicos y las directivas nacionales y europeas a tal fin. ¿A cuento de qué viene otro organismo cual es la Fundación Santa Cruz Sostenible? ¿Qué objetivos tiene plasmados, negro sobre blanco, esta Fundación, que supongo de reciente creación, y con qué ficha financiera? ¿Tiene algo que decir de todo esto la poca oposición que queda en el ayuntamiento?
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