El discurso de Obama fue bien acogido entre la mayor parte los musulmanes, con algunas reticencias por parte de algunos grupos radicales y de los sectores judíos extremistas. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) se mostró satisfecha: "Damos la bienvenida al discurso y a su apoyo a los palestinos. Creemos que el discurso trató de definir las relaciones entre Occidente y el Mundo Árabe", declaró el jefe negociador palestino, Saeb Erekat. Hamas reaccionó también favorablemente, al reconocer que el discurso fue "diferente" al de sus predecesores: "Es un discurso lleno de cortesía y de diplomacia suave, diferente al de anteriores presidentes de EEUU". Por su parte, Israel dijo en un escueto comunicado que espera que el "importante" discurso pronunciado por el presidente de EEUU "lleve a una nueva era de reconciliación" entre el Estado judío y "el mundo árabe y musulmán". El líder supremo de la Revolución iraní, ayatolá Ali Jameneí, aseguró tras el mensaje que éste "no es suficiente" y que los Estados Unidos deben dar "pasos prácticos", pero tampoco criticó la alocución.