PEDRO FUMERO, Tenerife
"Te arrebataron la vida/vilmente, sin compasión./Quiero que sepas amiga/que los que aquí nos quedamos/por tí pedimos justicia". Con esos versos sonó la malagueña cantada por la solista Isabel González para culminar la ceremonia eucarística en el sepelio de la joven tinerfeña Isabel González Canino, cuyos restos reposan ya en el cementerio de Santa Lastenia de la capital tinerfeña. La copla, interpretada "a capella", en el silencio de la capilla del Tanatorio Tenerife, fue capaz de emocionar a todos los presentes y supo reflejar con precisión el sentimiento de la familia, los amigos, los compañeros de trabajo y los conocidos de Isabel Canino, así como el de toda la sociedad tinerfeña después del horrible asesinato. Esa emoción también fue perceptible en el obispo de la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez, quien presidió la misa de despedida de la joven de Titsa.
Centenares de personas se congregaron a partir de las 13:00 horas en las instalaciones del Tanatorio Servisa Tenerife para despedir a la joven conductora de Titsa, que desapareció el 21 de marzo y cuyo cadáver se descubrió el 28 de mayo en el interior de una arqueta de un edificio en el Camino de la Hornera, en el municipio de La Laguna.
Antes de comenzar la eucaristía, sólo las preguntas de la madre de Isabel: "¿Dónde está mi niña?" fueron capaces de romper el silencio y conmover a los congregados en la capilla del tanatorio.
En el interior del templo había numerosos conductores de la empresa Transportes Interurbanos de Tenerife (Titsa), muchos de ellos vestidos con el uniforme de trabajo, el mismo que tantas veces utilizó Isabel para conducir guaguas de transporte urbano en las líneas de la capital tinerfeña.
Bernardo Álvarez comenzó su intervención en la misa calificando el asesinato de la vecina de El Sobradillo de "muerte trágica y absurda", idea que repitió en alguna otra ocasión.
El prelado tinerfeño animó a la familia y al entorno de la desaparecida a tener fe para superar tan duros momentos, a la vez que instó a los presentes a ser solidarios con los más afectados, como son los padres de la joven, Juan e Isabel, así como su hermana, Eladia Canino Rivero.
El obispo de la provincia de Santa Cruz de Tenerife manifestó a los presentes que los malos sentimientos, como el homicidio o el adulterio, nacen del corazón, por lo que exhortó a los fieles a estar muy atentos y saber desecharlos definitivamente antes de que puedan hacer daño a los demás.
Tras acabar la misa, los asistentes a las honras fúnebres acompañaron el féretro hasta el cementerio de Santa Lastenia, donde los familiares vivieron momentos muy dolorosos.
Especialmente dramático fue el dolor de Isabel Rivero, la madre de la joven, al despedirse de su hija junto al nicho en el que desde ayer descansan sus restos mortales. La mujer sufrió una crisis de ansiedad y tuvo que ser asistida por los familiares más próximos.
A la despedida de la vecina de El Sobradillo acudieron dos consejeros del Cabildo de Tenerife, caso de Carlos Alonso y Wladimiro Rodríguez Brito, así como el director general de Transportes, Manuel Ortega.
A las 20:00 horas de esta tarde se celebrará una concentración de repulsa al asesinato de Isabel Canino Rivero y la violencia machista en general. La cita está organizada por la Concejalía de la Mujer de Santa Cruz de Tenerife, que dirige Ángela Mena.
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