Durante el pleno hubo dos momentos de elevada tensión. El primero se produjo cuando Medina (PP) alabó que, en las presentes elecciones europeas, el PSOE no haya usado vehículos locales para colocar pancartas partidistas como, según afirmó, ocurrió en las Generales, de lo que, según dijo, dispone de fotos. El gobierno, muy indignado y con diversas intervenciones, recalcó que esa acusación era mentira, pidió que constara en acta y exigió pruebas o, de lo contrario, presentaría una querella. El otro momento tenso se dio justo al final, cuando Gil preguntó por las aportaciones locales al periódico El Pregonero y criticó que se use ese medio para hacer proselitismo y censurar a la oposición. Mora sólo informó de los costes de publicidad, pero no de las aportaciones de los últimos tres años, por lo que Gil exigió que Intervención le aporte los datos.