J.R. HERNÁNDEZ, S/C de Tenerife
Con 53 años de experiencia en la industria turística a sus espaldas, Juan José González Iglesias ha desarrollado un conocimiento casi enciclopédico de esta actividad, que domina por completo. Así, cual hábil ingeniero con una compleja máquina bajo su supervisión, sabe a la perfección que engranaje pulsar cuando esta aminora su rendimiento.
González Iglesias, que lleva apartado desde hace pocos meses del frente activo de la principal industria del Archipiélago, se presta ahora a ofrecer sus sabios consejos a instituciones y empresarios para que puedan minimizar los efectos de la crisis y sentar las bases para que la recuperación llegue lo antes posible.
De hecho, es uno de los catorce integrantes del grupo Calínico, creado en noviembre de 2008 con el objetivo de asesorar y orientar a los profesionales del sector en Tenerife.
No obstante, desde su privilegiado puesto de "vigía" no atisba muy buenas perspectivas de cara al futuro inmediato. En esta línea, considera que la campaña de verano "se presenta muy triste, marcada por unos niveles de rentabilidad muy bajos que dejará a muchas empresas con enormes dificultades".
Con este panorama, opina que "la recuperación se prolongará aún más de lo que anuncian los políticos y que, como pronto, comenzará a partir del segundo semestre de 2010".
Entretanto, constata que "hay muchos hoteles que están muriéndose solos". Asimismo, destaca que "en estos momentos se están produciendo algunos cierres temporales que podrían derivar en una clausura a perpetuidad", si no cambia el rumbo económico. A su vez agrega que "hay muchos establecimientos hoteleros que están perdiendo dinero todos los meses y no cierran simplemente porque no tienen ni para despedir al personal". No en vano, precisa que "hay empresas del sector que han hecho suspensión de pagos y siguen abiertas".
Al respecto, subraya que los que peor lo están pasando son los hoteles de tres estrellas, aunque la crisis también se deja sentir en todas las categorías, incluso "hay un buen número de cinco estrellas que se están vendiendo a precio de tres".
Asevera que "las administraciones públicas no pueden hacerlo todo, así que se impone una llamada de prudencia a las empresas dedicadas al hospedaje para que eviten medidas poco reflexivas que puedan hacernos mucho daño". Una de estas iniciativas, que están proliferando, es "la excesiva bajada de los precios", algo que ve como "un gran error, dado que una vez que se opta por este camino, luego resulta muy difícil volverlos a subir".
Por ello, afirma que "la clave consiste en mejorar la gestión y el control presupuestario de los hoteles y todas las empresas que giran en torno al turismo".
Del mismo modo, sostiene que "es necesario ofrecer calidad", aunque matiza que "hay muchas maneras de concebir este concepto que no cuestan nada". Así pues, argumenta que "a veces basta con tener cortesías con el cliente que ya no se están dando como ampliar el horario de apertura de los restaurantes, ya que no tiene sentido que si estás de vacaciones, te quedes sin desayunar si te levantas un poco tarde".
A su juicio, "hacen falta soluciones imaginativas, hay que sacarle brillo al talento" por parte de todos los implicados en esta industria. En este sentido, aboga por reforzar el capítulo de la promoción e insistir "sobre todo en el mercado ibérico, tanto el español como el portugués, que pase lo que pase van a seguir viniendo". Al mismo tiempo, apuesta por países emergentes como Polonia, Rusia, las repúblicas bálticas, Chequia, Hungría, así como Turquía, que a su modo de ver ofrecen interesantes posibilidades.
Por último, indica que otro apartado importante es el de las conexiones aéreas sobre el que entiende que hay que actuar decididamente. En este sentido, no se explica que "el aeropuerto del Norte no abra las 24 horas del día cuando es el octavo del país en número de vuelos", algo que denota "la escasa importancia que se le está dando al Puerto de la Cruz", apostilla.
En definitiva, la trayectoria laboral de González Iglesias, que comenzó como botones en el hotel Emperatriz de Madrid y acabó dirigiendo destacados hoteles y establecimientos del sector turístico de Tenerife, le ha conferido un carácter de "oráculo" que es capaz de encontrar la respuesta adecuada a muchas de las incógnitas que sobrevuelan el cada vez más difícil mundo del turismo, que, según reitera, lleva en la sangre, y le duele cómo le está afectando la crisis.
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