EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
Ocurrió hace unos días y supone un reflejo de la realidad que parece imponerse en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, donde en ocasiones resulta difícil encontrar un hueco que no haya sido "pasto" de aquellos que se creen artistas y no pasan de simples gamberros que ensucian un mobiliario urbano que luego deben pagar todos los vecinos con sus tributos e impuestos. La imagen muestra a una de esas personas, casi siempre jóvenes, que "spray" en ristre y mochila en el suelo la emprenden con lugares tan emblemáticos como el Espacio Cultural El Tanque.
Este tipo de actuaciones no tienen nada que ver con el arte y para demostrarlo basta con ver esta fotografía. El Tanque aparece cubierto en buena parte de su superficie por signos, claves o firmas sin más sentido que el que quieren darle sus autores, protagonistas de un auténtico atentado a lo colectivo.
Otra cosa es el arte que muchas veces se desprende de las pintadas y merece, sin duda, ocupar un sitio entre los lienzos en blanco de la urbe, pero lo que no parece de recibo es que por el mero hecho de enaltecer la rebeldía y a protesta se cometan estos excesos. Equilibrar los dos conceptos, expresión artística y mantenimiento de las zonas comunes a todos, es posible con buena voluntad de unos y firmeza por parte de otros, en este último caso las autoridades, que también deben facilitar espacios para la libertad de la expresión artística.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.