¿Ahora se entera Juan Fernando López Aguilar que pudo haber despilfarro en el bodorrio aznariano del Escorial? A buenas horas. ¿Dónde estaba él entonces tan callado? Pero dejemos tiempos remotos. El PP de Aznar ha pagado con creces -en votos- ese sarao que indignó a muchos seguidores de su propio partido. Parece que el Palacio de la Moncloa le hace perder la mesura a cualquiera. Le ocurrió a Felipe González, le ocurrió a don José María y le está ocurriendo al señor Zapatero. Acaso un virus que anda suelto por ahí.
No se conforma, empero, López Aguilar con casos históricos. Él y sus huestes también critican un ágape ofrecido por el vicepresidente del Gobierno de Canarias, José Manuel Soria, que según parece costó 1.800 euros y que, también según parece, fue abonado con dinero público, aunque el Gobierno de Canarias lo ha desmentido. Mal está si eso ha sido así. Es decir, si no se trataba de un acto oficial de necesaria celebración. E incluso si se trataba de un acto oficial, porque en estos tiempos de penuria hasta los políticos deberían dar ejemplo de austeridad.
Otras fiestas, cenas-mítines, cosas así, se pagan con dinero privado incluso si las organizan los partidos políticos. Dinero que puede proceder de donantes anónimos, pues cada cual es dueño de hacer con su patrimonio lo que le venga en gana, siempre que no sea algo ilegal, inmoral o atente contra la Constitución española. Como suele decirse. Ahora bien, hasta en las fiestas contratadas y abonadas de forma particular, cabe suponer que han de seguirse algunas formalidades. Por ejemplo, pagar el IGIC de la factura si el lugar de celebración es algún punto de las Islas Canarias, o el IVA si hablamos de la Península y Baleares. ¿Lo han hecho siempre así todos los partidos? ¿Lo ha hecho siempre así el PSOE del señor López Aguilar? Pregunto, no afirmo, aunque supongo que sí por un hecho indiscutible: todos los partidos políticos constituyen un ejemplo irrefutable de legalidad; a veces entra la Benemérita en un ayuntamiento y se lleva a media corporación, pero eso, ustedes se hacen cargo, son casos aislados.
Digo todo lo anterior porque a lo mejor le conviene a cualquier candidato revisar la contabilidad propia antes de entrar en cuentas ajenas. Y con esto no pretendo caer en el consabido "y tú más". Nada de eso. Tan sólo deseo llamar la atención sobre cómo está el patio, que no está muy bien. En este país, en cualquier país, hay muchas más cosas de las que hablar aparte de la política. Desde el fútbol a la investigación básica en ciencia pura, pasando por economía, educación, gustos sociales y hasta cocina innovadora. No podemos estar siempre pendientes de si este y aquel son corruptos, si tal y cual han gastado unos euros más en una cena mitin, o en una simple cena sin que sea mitin ni nada. Para unos casos están los jueces y la policía, y para otros los interventores. He asistido en directo a un programa de televisión en el que se le sacaba la piel a tiras a la consejera de Turismo por gastarse 2.100 euros en una cena en Londres para veinte personas, todas ellas colaboradores a los que durante los últimos meses les había exigido un esfuerzo y una dedicación superior a lo que estipulaban los respectivos contratos. Quiso agradecerles su labor, y los invitó pagando de su bolsillo. Igual dio; de la misma forma la crucificaron. Y así podíamos seguir esta relación hasta aburrirnos. Si me lo permite el señor Aguilar, le aconsejaría que no tire demasiadas piedras al tejado del vecino teniendo el suyo de cristal, habida cuenta de que parece que no es Soria el único que paga en efectivo.
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