MEJOR GUARDADO lo tiene el señor Rodríguez Zapatero en una urna de oropel con brillantes destellos. Sólo él sabe cómo salir de la crisis y crear un nuevo modelo económico; es lo que va diciendo en sus multitudinarias apariciones ante un pueblo que le cree y aplaude a rabiar sus absurdas peroratas. Después de cinco años en el poder, reconoce que el país está en crisis, que sabe quiénes son los culpables, pero que tiene ya las soluciones.
Vuelve a echar la culpa al anterior presidente, a la guerra de Irak, e implica a los constructores. Según él, Aznar fue un mal presidente que llevó al país a la ruina, aunque dejara las arcas rebosantes y el paro más bajo de la historia. La intervención en Irak, en la que España dio apoyo humanitario fue el motivo por el cual los españoles sucumbieron, pero de otros colectivos militares, y olvidando que el único que nos llevó a una guerra en Irak fue Felipe González. En cuanto a los constructores, ¡qué olvidadizo es este país! Durante los últimos años la locomotora de la economía ha sido la construcción, que ha dado mucho trabajo y ha permitido que un simple peón o albañil ganara mucho dinero para comprar una vivienda y abastecerla de todas las comodidades, además de mantener la nevera copiosa de alimentos, tener un coche o dos aparcados en el garaje, y sobrarle perras para parrandear. Espléndidos años de bienestar los que se han vivido, pero los culpables de la terrible situación que nos asola ahora son promotores y constructores, porque es más fácil buscar o señalar a otros mientras sigue creyendo que es un angelito que no derrocha.
¿Qué soluciones habrá guardado ZP en esa urna? No creo que sean medidas que reactiven el turismo, ya que los países de los que más recibimos visitantes, alemanes, ingleses, franceses e italianos, están tan mal como nosotros. Tampoco habrá soluciones al comercio, ya que hemos alcanzado la escalofriante cifra de más de cuatro millones de parados que no pueden gastarse un euro porque tienen los bolsillos vacíos. ¿Serán ayudas a la industria? ¿A qué sector, si todo depende del comercio y el turismo? La fabricación y venta de automóviles pasan por sus peores momentos. ¿Nos sacaría del atolladero la agricultura? Podría ser un leve suspiro, aunque sólo supone el 4,1% del producto interior bruto. En cuanto a los servicios, que suponen el 60,4% del PIB, dependen totalmente del comercio y el turismo. Quizás nos sorprenda con algo de vanguardia en tecnología, aunque me inclino más por alguna cursilada de las suyas. Lo cierto es que paso el día y a veces la noche pensando en qué se sacará de la chistera este hombre. Gazapos ya hemos tenido muchos, como los ocho mil millones de euros para los ayuntamientos con los que ha creado escaso trabajo, pero que han permitido remodelar un cementerio en Teruel con un millón de euros. En Aragón, con sorna, dicen que ha contribuido más al descanso eterno que al fomento del empleo.
Seguiré pendiente de conocer el secreto que relanzará el país para que vuelva a la senda perdida. Yo aprovecho la ocasión para ofrecerle simples soluciones: gastar menos, dejar el derroche y reducir el 30% del sueldo a todos los políticos, asesores y altos funcionarios. Si sumamos la cantidad, no caben los ceros en la calculadora, y ahorrarían billones de euros de inmediato, para que el país flotara dentro de una burbuja, no inmobiliaria, sino de bienestar, que reduciría la pobreza, permitiría crear puestos de trabajo y la economía volvería a su lugar.
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