Metrotenerife: una empresa abusadora
El pasado 14 de abril fui objeto de una actuación abusiva por parte de la empresa pública Metrotenerife. Ese día fui abordado por un revisor del tranvía cuando me dirigía a mi centro de estudio, requiriéndome para que le enseñase el tícket, cosa que hice. Acto seguido me pidió el carnet de estudiante, ya que el tícket lo había sacado con esa bonificación. Como no portaba dicho documento, se me hizo un acta sancionadora, indicándome el trabajador que me dirigiese a las oficinas para resolver el asunto. A las pocas horas me personé en las oficinas de dicha empresa, en la avenida de la Trinidad, portando mi carnet de estudiante en vigor, señalándome la trabajadora que me atendió que, para que la sanción no llegase al Cabildo, debía abonar el importe de la misma, 40 euros, y que luego presentase una reclamación y me lo devolverían.
Creyendo que esta actuación era la reglamentaria, procedí a abonar dicho importe, y presenté la reclamación en los términos que se me señaló, pero el 20 de abril recibo una resolución firmada por el director comercial de Metrotenerife en la que se me indica textualmente que se rechaza mi solicitud de devolución del importe de la multa porque "una vez ingresada la cuantía de la multa reducida, el procedimiento se dará por finalizado sin que proceda la presentación de alegación o recurso alguno".
Es decir, que en un primer momento se me informó de que debía pagar la multa para poder reclamar y, una vez que lo hago, se me contesta que haber pagado supone que no procede la presentación de ningún recurso.
Extrañado por esta respuesta, me presento ese mismo día en las oficinas de la avenida de la Trinidad para presentar una reclamación previa antes de emprender otras actuaciones ante los organismos de consumo y, si fuese necesario, ante la Administración de Justicia.
La trabajadora que me recogió la reclamación se extrañó mucho de que no me hubiesen devuelto el dinero de la multa, indicándome que era habitual que se atendiesen las reclamaciones de este tipo y se procediese a restituir el dinero cobrado.
Sin embargo, hasta la fecha no he recibido ningún tipo de contestación por parte de Metrotenerife ante esa segunda reclamación presentada, por lo que he procedido a presentar una denuncia en la OMIC de La Laguna, por lo que considero una actuación abusiva y ajena a la legalidad de una empresa pública que debería dar muestras de más sensibilidad con sus usuarios.
Airam Hernández Morales
A cuenta de un poema de Maccanti
Comencé a conocer la obra de Arturo Maccanti a principios de los años 80. De inmediato me sentí cautivado por la profundidad de su poesía. Leo con avidez los libros que a mis manos llegaron y descubrí que me sentía bastante identificado con su perspectiva de la vida, con el ritmo vital de su búsqueda y también su denuncia.
Puede que haya leído poemas más hermosos, pero pocos me han impactado tanto como "Columpio solo". Lo he releído en repetidas ocasiones a lo largo de estos años y sigue estremeciéndome el mismo escalofrío de la primera vez. Cuánto dolor y cuánta tristeza se hilvanan hilo a hilo para formar la urdimbre, cuánta ternura pende de sus hebras y cuánto desconsuelo tiñe su enfurtida memoria.
El inmenso dolor de haber perdido un hijo más allá de la luz. Quizá el mayor dolor del mundo, para el que los consuelos humanos o divinos no sirven demasiado.
Queda la fe, el resto de la familia, los amigos... pero esa herida abierta nunca dejará de sangrar en el pecho de un padre (no digamos ya en el de una madre).
Miguel Ángel González Yanes
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD