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EDITORIAL

¿Por qué nos contentamos con migajas?

24/may/09 01:38
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MIGAJAS; sólo migajas de una riqueza enteramente nuestra es lo que consiguen los políticos canarios en Madrid. ¿Por qué la riqueza que se genera en Canarias y que debe, por consiguiente, quedarse en Canarias para beneficio de los isleños, la recauda y se la lleva la nación española que nos coloniza? Vivimos en la única colonia que le queda a España. Retamos a los eruditos a que demuestren, si son capaces de hacerlo, que esto no es una colonia. Retamos a los españoles de todas las clases y conocimientos a que lo hagan. Retamos igualmente a los isleños españoles a que traten de llevar a cabo esta tarea. Es decir, retamos a las "dos Españas": la continental y la insular. Dos Españas: una en los antípodas de la otra. Una en su sitio, que es Europa, y la otra donde le corresponde, en el continente africano, si bien la primera se ha metido hace seis siglos en la casa de la otra y sigue en ella. Retamos a cualquiera, insistimos, a que nos demuestre que Canarias es una comunidad autónoma española. El único argumento que podrá exponer quien se empeñe en tal disparate es un documento llamado Constitución española, en el que se sitúa a nuestro Archipiélago como una de las comunidades autónomas de la nación que nos coloniza. Eso tiene la misma validez ?lo hemos dicho varias veces, pero no está de más repetirlo? que si la Constitución española, que acatamos por imperativo legal aunque no la aceptamos, dijese que también le pertenecen al Gobierno de España las islas de Cabo Verde o el Estado de California. Nada más hace españolas a estas Islas. Como dice el célebre bolero, "soy tuya, porque lo dicta un papel".

Nos preguntamos, una y otra vez, por qué un patriota tiene que hablar con una mordaza. Estamos pensando en Miguel Zerolo. Sus declaraciones a un diario de Las Palmas causan tanta pena que dan ganas de llorar, pues reflejan la opresión que un régimen colonial es capaz de infligir a quienes somete. Un régimen totalitario, a la vez franquista, facista y social-comunista, que en tiempos pasados, cuando cometió el infame crimen de la conquista por la fuerza de esta tierra, fue el más inhumano de cuantos han existido sobre el planeta. Un régimen que aplastó a las nobles gentes de esta tierra; personas que vivían de forma pacífica y poseían su estructura familiar y social. Todo un pueblo diezmado, esclavizado y exhibido en las cortes europeas mediante el uso de tropas pertrechadas con las armas más modernas de ese momento; tropas regulares y mercenarias procedentes de la metrópoli; deleznable gente de guerra a la que no le importó enfrentarse con arcabuces a unos aborígenes armados sólo con palos y piedras. Tropas que enarbolaban una cruz que no era la de Dios. A pesar de la diferencia de fuerzas, nuestros antepasados les hicieron frente para defender a su tierra. Y aunque al final cayeron, vendieron cara su derrota pues en numerosas ocasiones descalabraron a los castellanos.

A ESTE RESPECTO, aconsejamos la lectura del comunicado que publicamos en esta misma edición dominical por la conmemoración de la victoria guanche de Acentejo del Movimiento Patriótico Canario (MP), que recuerda esta noble gesta, a la vez que hace un llamamiento al pueblo canario para que participe en su conmemoración el domingo 31 de mayo. "En dicha batalla ?tal y como recoge el comunicado?, los invasores extranjeros, a pesar de la enorme superioridad del armamento y del empleo de la caballería, sufrieron una de las derrotas más estrepitosas del colonialismo español".

Cuánta razón tiene Miguel Zerolo cuando afirma que "la gente se está dando cuenta de que Madrid establece dos tipos de españoles: de primera y de segunda. Y hay muchos españoles nacidos en Canarias, o que sienten esta tierra, que se dan cuenta de que se nos trata como españoles de segunda. Que llegan los catalanes o los andaluces y consiguen lo que quieren, deuda histórica, reforma del Estatuto..., y que en Canarias somos españoles de segunda y no se consigue eso. Y hay mucha gente que empieza a decir que, o somos españoles de primera, o si nos siguen tratando como españoles de segunda va a llegar un día en que no vamos a querer que se nos siga tratando así. El nacionalismo no está rebrotando de repente. Es que muchos canarios no quieren ser españoles de segunda". Alguien ha dicho que Zerolo es proclive a las piruetas políticas. A las piruetas no, sino a la sordina que le han impuesto.

POR otra parte, las voces de la calle advierten de que los nacionalistas de CC se quieren sumar a los nacionalistas peninsulares para concurrir a las elecciones europeas. Un error, pues Canarias no es Europa. Otra cosa bien distinta es que tengamos una formación y una cultura europeas. Que tengamos una lengua europea, que es la española, de la que estamos orgullosos porque nos es muy útil: permite que nos comuniquemos con 500 millones de personas en todo el mundo.

Retomando el tema de lo comedido que debe ser el alcalde de Santa Cruz en sus declaraciones, nos apena que la gente del país deba "hablar silenciosamente" porque los partidos de la nación opresora los tienen amenazados con su justicia. Qué conducta tan distinta la de Miguel Zerolo en comparación con la de Ana Oramas y José Luis Perestelo. ¿Qué ha conseguido la niña de La Laguna y el señor de La Palma en Madrid que no fuera antes de los canarios? ¿A cambió de qué ese apoyo a Zapatero para que prolongue su Gobierno en España y mantenga el sometimiento como colonia de Canarias? ¿Qué están haciendo la señora Oramas y el señor Perestelo para salvar a los canarios, a su propia gente, de un peligro cada vez más próximo? Porque no olvidemos que Marruecos acecha el momento oportuno para anexionarnos. Puede hacerlo cuando quiera, pues estamos en sus aguas. Las intenciones de Rabat de construir un Gran Magreb, que incluye a Canarias bajo la soberanía marroquí, era un tema que antes se tomaba a risa. Lamentablemente, hoy no tenemos ningún motivo para alegrías con este asunto.

LLEGADO el caso de que Marruecos materialice sus pretensiones, poco podrá hacer España para impedirlo por una sencilla razón: Canarias no le pertenece a España. ¿Puede un país ser dueño de otro que lo conquistó mediante una masacre? Sólo el hecho de constituirnos en nación independiente puede salvarnos de las ambiciones marroquíes. Hemos de ser un Estado archipielágico y no el archipiélago de un Estado. Sólo así podemos tener bandera y asiento en organismos internacionales, como la ONU, la UE, la OUA e incluso la OTAN. ¿Por qué no, si estamos en un punto sumamente estratégico del Atlántico?

Sabemos que España no quiere perder esta colonia, pero no le queda más remedio que perderla. Los españoles deberán devolver lo que han robado. Deberán cumplir la resolución 1.514 de las Naciones Unidas, porque la firmaron. De nada les servirán a partir de ahora sus tretas habituales para mantenernos como esclavos. Éramos un pueblo libre y libre queremos volver a ser. Nos asiste el derecho internacional. Nos obliga la debida memoria a nuestros antepasados. Nos lo impone la enorme lejanía de la Metrópoli que, por si fuera poco, está en otro continente que no es el nuestro. En definitiva, tenemos que llegar a ser una nación con su Estado mediante el diálogo inteligente y pacífico ?se debe prevenir cualquier mínimo brote de violencia ocasionado por la falta de comprensión? con el Gobierno de España, y así cumplir una resolución internacional que tiene fecha de obligada ejecución: como muy tarde, el 31 de diciembre de 2010.

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