JORNADA, S/C de Tenerife
La caravana del Mundial de Fórmula Uno llega a la glamourosa ciudad de Mónaco, sede de la sexta prueba del campeonato de la especialidad, que se disputa este fin de semana.
La cita monegasca es, sin duda, la más especial de todas las del calendario de la competición. El hecho de que sea un trazado urbano y que se desarrolle por uno de los ambientes más selectos del mundo ofrecen un ambiente diferente.
En lo que al área estrictamente deportiva se refiere el trazado del Principado es uno de los retos más exigentes para los ingenieros de las distintas escuderías.
Máximo rendimiento.- El objetivo es preparar el coche para obtener el máximo rendimiento a lo largo del circuito en el que menos errores se pueden permitir los participantes y sacar el mayor partido del R29 en las calles monegascas. Para ello se requerirá una serie de medidas inusuales y la determinación del piloto.
Al tratarse de un trazado urbano, el asfalto suele ofrecer un nivel de adherencia muy bajo al principio del fin de semana, pero para el domingo la pista ya cuenta con la suficiente goma y su estado continúa evolucionando hasta la última vuelta de la carrera.
Suspensión y aerodinámica.- De esta forma, para disponer de la máxima adherencia, normalmente, los equipos montan unos reglajes de suspensión más blandos de lo que es habitual. Eso ayuda a que el coche supere mejor los baches y los desniveles.
El estado de la pista también obliga a que cada rueda pueda actuar de forma independiente para superar los baches, así que también se suavizan las barras de torsión.
También hay que prestar una especial atención al ángulo de la suspensión. El objetivo prioritario es ofrecer al piloto un coche neutral, fácil de pilotar y que le dé confianza, especialmente en el rápido complejo de Massenet-Casino Square.
En cuanto a la aerodinámica Mónaco requiere los niveles de apoyo más altos de toda la temporada. Al contrario de lo que mucha gente piensa, el mayor beneficio de la carga aerodinámica no se obtiene en las curvas, ya que la mayoría de ellas se toman a una velocidad tan baja que el agarre mecánico es el que cobra mayor importancia. Los mayores beneficios de contar con una alta carga aerodinámica se obtienen en las frenadas y la aceleración, manteniendo el coche estable en las curvas y asegurándose eldisponer de una óptima tracción para salir de las curvas.
Motorización.- A primera vista, el trazado monegasco podría parecer el menos exigente del año con el motor, ya que sólo el 45% de la vuelta se completa con el acelerador pisado a fondo.
Un motor flexible a bajo régimen y potente a bajas revoluciones son dos factores muy importantes en Mónaco.
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