Despliegue
Abrir el corazón a los demás
es darle el consuelo que les falta,
es alentar en sus almas
el latido de ese afán
que lumbre da y esperanza.
Abrir el corazón al hermano
es envolverlo de cariño
y de ese amor sin quebrantos
que propala con sus mimos
fumarolas de entusiasmo.
Abrir el corazón al desolado,
al que triste despierta cada día,
es entregarle un poco de alegría
y acicalar de sonrisa su desánimo,
su aflicción y fojera sin caricias.
Abrir el corazón al desvalido,
al que siente con modestia su pobreza,
es abrigar de calor tedio y fastidio,
el cansancio que supone tanto hastío
y afiliarle sin pretexto a luz cimera
Juan Antonio López de Vergara y Batista
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD