MIENTRAS los socialistas continúen en su línea de rechazar infraestructuras necesarias para Tenerife, despreciando acuerdos y haciendo declaraciones en contra de obras que ya, incluso, cuentan con financiación, lo único que demostrarán es la poca unidad y el caos interno del Partido Socialista Canario. Se dedican a obstaculizar inversiones para la Isla que mejorarían el nivel de vida de los ciudadanos con el simple fin de hacerle daño al rival político.
La última muestra del desorden interno que vive el PSOE la protagoniza Santiago Pérez, portavoz del Grupo Socialista en el Cabildo tinerfeño, de momento. Su última gesta es dejar una papa caliente a sus compañeros de la corporación insular. Pérez, siempre tan especial, ha pedido un pleno extraordinario en el Cabildo sobre la Vía Exterior, a pesar de que sabe perfectamente que se trata de una demanda histórica de los ciudadanos de esta Isla y de que, como el propio Santiago Pérez conoce, cuenta con informes favorables y avalados por expertos. Sin embargo, a mí, personalmente, lo que más me llama la atención es que en veinte años no ha dicho nada de este tema. Cuando viene a decir algo es, precisamente, cuando se marcha del Cabildo, provocando un pleno extraordinario en el que, una vez más, justificará lo injustificable en un acto de cobardía política, aprovechando que deja la institución por la que ha pasado sin pena ni gloria, compatibilizándolo con el Parlamento como si en el PSOE no hubiera más gente además de este señor y López Aguilar, que parecen empeñados en acaparar y repartir responsabilidades a quienes les ríen sus gracias.
La Vía Exterior, una de las tres grandes vías de circunvalación metropolitana, discurrirá entre Guamasa y Santa María del Mar, y conectará con La Laguna. Constituye una de las demandas históricas de los ciudadanos de toda la Isla, ya que su construcción paliará los problemas de tráfico del municipio lagunero y sus conexiones, tanto con Santa Cruz como con el resto de localidades. Pero parece que a Santiago Pérez no le importa el atraso en infraestructuras que sufre Tenerife desde que ellos gobiernan en España, un hecho que influye directamente en la economía insular. Manda a otro consejero a decir que se apueste por los trenes y que no se hagan más carreteras. A ver si ahora va a resultar que el PSOE fue quien apostó por los trenes y el tranvía. ¿No tienen memoria? ¿No fue el PSOE quien acusó a Melchior de caprichoso por impulsar la puesta en marcha del tranvía y de los trenes a los que tanto han boicoteado en Madrid diversos cargos del PSOE de Tenerife que ahora presumen del transporte guiado hasta el punto de meterlo en sus programas electorales?
Yo, francamente, si me permiten una sugerencia, les diría a los socialistas canarios que se reúnan, que se pongan de acuerdo en los temas y después se dirijan a la sociedad. Es lamentable que se les tome así el pelo a los ciudadanos porque lo que hacen es defender personalismos y estar más pendientes de sus propias disputas internas que del interés general. Y en Madrid miran a Canarias para mentir. Prometen y no hacen. Solamente piensan en cómo arañar votos para echar a sus rivales de las administraciones.
La actitud de Santiago Pérez sólo demuestra que sigue negándose al progreso y al aumento de la calidad de vida de los tinerfeños, y vuelve a poner de manifiesto su irresponsabilidad política ya que, ante la difícil situación económica que padecemos todos debido al mal gobierno del PSOE, debería apostar por la inversión pública y, sobre todo, por el bienestar de los ciudadanos.
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