Si hubo ayer algún punto sempiterno y hasta tedioso, con múltiples intervenciones y tensión dialéctica, ése fue el relativo a la moción de PSC y PP para que se aprobara el Primer Plan Municipal de Reactivación y Apoyo a las Pymes. Aunque al principio Matos dio por hecho que se aprobaría, la enmienda de CC para que el listado de 11 propuestas se remitiera al Foro Anticrisis desató un largo debate de más de una hora y media que acabó descubriendo las cartas, con CC acusando al PSC de hacer política con la crisis y con los socialistas y el PP culpando al gobierno de desvirtuar la democracia al darle mayor relieve a un foro externo y no vinculante, sino asesor, que a los partidos. Al final, CC aprobó su enmienda, mientras que PSC y PP respaldaban unas medidas que siempre presentaron como mejorables. Para CC, algunas son erróneas, pero las apoyarían si así lo decide el foro. Lo que no quería CC era "hipotecar" al pleno con su aprobación, problema que el PSC no veía, "dado el largo número de mociones aprobadas e incumplidas". CC le reprochó al PSC que no haya intervenido en las reuniones del foro. Otra moción estelar ayer, aunque sí contó con apoyo unánime, fue la aprobación del Consejo Municipal de Patrimonio Histórico, si bien el PSC presentó enmiendas para que haya una representación proporcional al número de ediles y que puedan entrar todas las instituciones de la ciudad, las asociaciones de comerciantes y empresarios, y el colegio de arquitectos. También pide que se reúna cada trimestre y que el ayuntamiento tenga en cuenta sus acuerdos. También se apoyó una moción del PSC para aumentar el número de intérpretes de la lengua de signos en los centros de salud y de especialidades, idea que los socialistas pretenden extender a otros servicios en una próxima sesión plenaria. Como muestra, ayer se dispuso de traductores del pleno ante numerosos sordomudos, quienes, a través de un representante, dejaron claras sus dificultades para comunicarse en caso de urgencias o diversos trámites.