XAVIER LEAL, Barcelona
El ambiente que se vive dentro del "paddock" durante los cinco días en las que el circo de la Fórmula Uno permanece en un circuito, en este caso el de Montmeló, es sin duda espectacular.
El trajín de mecánicos, periodistas, invitados, di-rectivos y pilotos de las diferentes escuderías que se mueven entre los "motorhome" crea una sensación de intensidad que se ve culminada con la carrera en la jornada del domingo.
Detrás de los focos de las cámaras existe un grupo de trabajadores sin los cuales sería imposible desarrollar un espectáculo de tal calibre.
En ese apartado se encuadra la labor del "Track Lab" de Shell, proveedora oficial de combustible de la escudería Ferrari. La principal función de este equipo especializado de trabajo es suministrar un servicio analítico completo para las muestras de carburante en cada carrera.
Todo bajo control.- La gasolina que se utiliza en Fórmula Uno está concienzudamente controlada. Después de desarrollar cada año el carburante conforme a las regulaciones de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), éste es evaluado rigurosamente por Shell y Ferrari. Si la muestra propuesta ofrece más potencia o eficacia se presenta a la FIA para su aprobación.
La directora de tecnología de Shell para la escudería italiana, Lisa Lilley, explica que el laboratorio de análisis trabaja "acercándose a los límites de la regulación" para conseguir el carburante óptimo para cada uno de los monoplazas.
Asimismo, Lilley indica que la firma de carburante "no hace una gasolina específica para cada coche", sino que se hace una común tanto para el conducido por Felipe Massa como para el que conduce Kimi Raikkonen.
El proceso de trabajo.- El diario de un fin de semana en el laboratorio de pista de Shell comienza desde el miércoles. Una vez colocados los camiones, el equipo que dirige Lisa Lilley, compuesto por prestigiosos profesionales en la materia tales como Ian Albiston, Mark Farley, Gareth Lowe, Lucy Taylor, Alan Wardle y Dan Jamieson, va colocando su material de trabajo con vistas al fin de semana.
Así, el jueves se comienzan a tomar las primeras muestras de carburante, para asegurarse de que está en las mismas condiciones que cuando abandonó Chester (Reino Unido) desde donde se traslada la gasolina.
En este sentido, Lisa Lilley comenta que "con el paso del carburante entre diferentes recipiente" puede contaminarse y que "no cumpla con la reglamentación FIA", por lo que hay que extremar el cuidado en los traslados.
Durante la jornada del viernes y el sábado, Shell se ocupa de analizar la gasolina utilizada por los monoplaza de Ferrari que ya han comenzado a rodar en pista, para que "tengan la certeza de que ya está en condiciones óptimas para la carrera", matizó Lilley.
El mismo día de la carrera (domingo), Shell todavía puede tomar muestras de carburante para mayor seguridad, tanto para los camiones como para una última comprobación.
Shell V-Power.- La gasolina que utiliza Shell para los grandes premios es la denominada V-Power. "Un carburante sin plomo, de alta calidad y alto rendimiento", señala Lisa Lilley.
Entre las ventajas que presenta Shell V-Power cabe destacar que está diseñada para conseguir una combustión más eficiente y lograr la máxima potencia del motor, así como para mejorar las aceleraciones y la capacidad de respuesta del coche, aumentando los niveles de protección del motor.
V-Power utiliza en un 99 por ciento los mismos componentes que la que se utiliza en la Fórmula Uno por lo que su uso está recomendado, según Lilley, "para coches normales en sus versiones sin plomo de 95 y 98 octanos". El de alta competición también serviría en los utilitarios "pero no se obtendría el mismo rendimiento", subrayó.
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