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EUROPA PRESS, Madrid
El presidente del PP, Mariano Rajoy, exigió ayer al jefe del Ejecutivo una "urgente rectificación" de su política económica porque el estado de la nación es "recesión, déficit, deuda y un paro galopante" de cuatro millones de personas. Añadió que es urgente la rectificación, como hizo con la política antiterrorista, destacando que ahora les va mucho mejor.
Rajoy incidió en la elevada tasa de paro que tiene España, la más alta de la UE. "Hay más de cuatro millones de personas en el paro. Éste es el estado de la nación. Casi todos habían trabajado antes, lo que significa que ha desaparecido su puesto de trabajo", aseveró.
En su repaso de cifras también mencionó la caída del PIB en un tres por ciento; los 500.000 hogares españoles que no disponen de ningún tipo de renta, pensión o subsidio; el déficit público del 8%; o el elevado déficit exterior. "En suma, recesión, déficit, deuda y un paro galopante. Éste es el estado de la nación, sin maquillajes y sin aspavientos", recalcó.
A continuación tiró de hemeroteca para recordar a Zapatero que hace un año, antes de las elecciones generales, negó que hubiera crisis en un "deliberado y mezquino cálculo electoral" ante el "miedo pavoroso" de los socialistas, dijo, "de que los españoles descubrieran la realidad". Es más, señaló que en aquel momento también "descalificó" y llamó "antipatriotas" a los que le advertían de lo que podía ocurrir. Ahora, prosiguió, persiguen a Zapatero "como fantasmas" sus palabras afirmando que no había crisis. "Fue una gran mentira con amplificador que le perseguirá siempre", abundó.
Después, dijo Rajoy, cuando el Gobierno decidió "poner la mano en la crisis" lo hizo de forma "errática, demagógica y despilfarradora", ya que, a su juicio, tomó medidas "ineficaces" y "muy ruinosas". Y añadió que los resultados obtenidos reflejan el "fracaso rotundo de sus once planes". En este punto, Rajoy exigió a Zapatero una "urgente rectificación" y le emplazó a cambiar "sustancialmente tres cosas". Lo primero, aseguró, decir la verdad sobre lo que ocurre y por qué ocurre. Lo segundo, "dejar de fantasear sobre las previsiones" y, en tercer lugar, disponer de un plan que "sea coherente con el diagnóstico y con las previsiones".
Rajoy destacó "la falta de competitividad de la economía española, la baja productividad, la burbuja inmobiliaria y la dependencia del ahorro externo". Según apuntó, si no se admiten esos rasgos diferenciales y no se sabe qué hay que "corregir", será "imposible actuar con eficacia".
Tras recomendar a Zapatero un "diagnóstico correcto y unas previsiones adecuadas", le emplazó a hacer una rectificación y a cambiar su política en vez de ir a "contracorriente". "Es de cajón, señoría -enfatizó-. Si lo que usted hace una y otra vez produce más paro, más deudas, más agobio industrial... ¡deje de hacerlo! No tiene usted más remedio que rectificar".
También le pidió que deje de "aferrarse" al Plan E aprobado por el Consejo de Ministros porque el resultado global, afirmó, es "la destrucción de empleo, cierre de empresas y una masa de parados que supera ya la cifra de cuatro millones". "Es urgente una rectificación y es lo que he venido a decirle hoy aquí, como rectificaron en política antiterrorista y hoy les va mucho mejor, sí, por rectificar", exclamó Rajoy provocando un revuelo en la bancada socialista que obligó al presidente del Congreso, José Bono, a pedir silencio.
Medidas "fragmentarias"
También aseguró que las propuestas que presentó Zapatero son medidas "aisladas" y "fragmentarias" cuando es necesario un plan global. En materia de vivienda, afirmó que lo que pretende decirles a los españoles es que se compren "una vivienda antes de 2011 o se quedarán sin deducción fiscal".
Además, lamentó el "limitado alcance" de la rebaja del Impuesto de Sociedades en cinco puntos para las pymes, al tiempo que señaló que el plan para la industria del automóvil "se queda muy corto". Rajoy dijo que le parecen "muy bien" las pizarras electrónicas pero advirtió de que "el reto es la calidad de la educación" al tiempo que le reprochó que no haya dicho una sola palabra del plan Bolonia.
Rajoy esbozó algunas de las medidas que, a su entender, necesita España como una reforma laboral; una reforma del mercado educativo; una reforma del sistema de pensiones; una reforma de la administración de justicia; o el fortalecimiento de la unidad de mercado.
En este contexto, ofreció de nuevo el Plan Anticrisis presentado por el PP con esas reformas pero le acusó de "no querer escuchar a nadie" y no tener "más obsesión de mantener la cabeza fuera del agua" y estar "esperando a que escampe". "Por eso se ha convertido en el lastre principal de la economía española". Y concluyó su intervención inicial pidiéndole que aportara razones al debate y no eludiera su "responsabilidad".
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