
D.BARBUZANO/H.GONAR, Tfe.
Decenas de miles de personas participaron durante el día de ayer en la segunda salida que realiza la Virgen de Candelaria de su Villa y la primera que cursa a la ciudad de La Laguna en el tercer milenio, en cumplimiento del decreto que dictara el 15 de agosto de 2001 el entonces obispo de la Diócesis de Tenerife Felipe Fernández.
Desde las 6:30 horas, cuando dio comienzo la eucaristía que presidió el prior de la Basílica, Jesús Mendoza, y hasta poco después de las 23:00 horas de ayer, la imagen de La Morenita recorrió casi 25 kilómetros sembrados de religiosidad popular y emotivos encuentros con la Patrona General de Canarias, que se descubrían en cada rincón de los barrios de la propia Villa Mariana, El Rosario, Santa Cruz y La Laguna, los cuatro municipios por donde peregrinó hasta terminar la intensa jornada bajo las centenarias cubiertas de la parroquia de La Concepción.
El ronco acento del tambor.- La peregrinación de la Virgen de Candelaria a La Laguna comenzó con la eucaristía que presidió el dominico Jesús Mendoza, uno de los religiosos más carismáticos de la Diócesis y que ha prestado su voz a la Virgen para acercar una palabra de aliento a los miles de peregrinos que acudían hasta el trono de la Patrona.
El prior de la Basílica sorteó la amputación parcial de su pierna derecha para acompañar a La Morenita desde un coche que se dispuso justo frente al tronomóvil de la Patrona. Con las puertas del vehículo abiertas, los files y devotos de la imagen, muchos sin entender porqué el religioso iba en el coche durante todo el trayecto, saludaban al dominico con un tono de complicidad y amistad, como si los conociera de toda la vida. O como si por boca del mismo Mendoza, hablara la Virgen.
Entre la comitiva que madrugó para acompañar a la Morenita se encontraba el sacerdote diocesano Julio Ribot, quien se trasladó desde su parroquia de Buenavista del Norte en compañía de un nutrido grupo de feligreses.
Banderas que cubren agua.- Después de las palabras de ánimo pronunciadas por el prior de la Basílica, la cuadrilla de costaleros llegados de la lagunera parroquia de Santo Domingo procedieron a cargar a hombros las andas de la Virgen, en una imagen que no recuerdan los naturales del lugar de mediana edad.
Si impresionante era la estampa de los costaleros portando a la Patrona de Canarias, que parecía levitar entre tanto fervor mariano gracias al paso de la cuadrilla, el ronco acento del tambor de la banda de música contribuyó a dar una notable carga de solemnidad al inicio de la peregrinación. Ya a las puertas, el trono fue colocado en el interior del vehículo en el que recorrió los 25 kilómetros.
Cuatro altares.- Durante el trayecto, cuatro altos acapararon la atención. Una vez sorteada la Cuesta de las Tablas y a su llegada a Barranco Hondo, el alcalde de Candelaria, José Gumersindo García, entregó el testigo al regidor de El Rosario, Macario Benítez.
La tristeza con la que los vecinos de Candelaria despidieron a la Virgen contrastó con la alegría con la que era recibía allí por donde pasaba. Así, entre los momentos de mayor presencia de devotos destaca el cruce de Taco, el Hospital Universitario de Canarias, La Cuesta y, sin parangón, el paseo de la Morenita por el casco.
En este trayecto, el padre Mendoza se mostró confiado de que, al regreso -el próximo día 22-, la Patrona inaugure la residencia de mayores, emplazada en el cruce de Las Caletillas con la subida de Igueste, en la que ha hipotecado buena parte de su vida.
Los altos se sucedieron. Luego vino El Chorrillo y, más tarde, ya en Santa Cruz, El Humilladero, donde el mandatario municipal Miguel Zerolo tomara el relevo en el fugaz paso de la Morenita por la capital tinerfeña. Ya en Taco, Fernando Clavijo actuó de anfitrión. Luego vino uno de los actos más emotivos, el encuentro con los enfermos del Hospital Universitario de Canarias, para poner rumbo al corazón de Aguere.
Flanqueadas por dos columnas de flores.- La Virgen de Candelaria, en su recibimiento oficial en La Laguna, fue colocada junto a una de las puertas del convento de clausura de Santa Catalina. A ambos lados se alzaron dos columnas de madera y celosías, de la colagaron arreglos florales. La calle de La Carrera lució una decoración con banderolas que reproducían por una cara el cartel de la visita y por el auténtico escudo de La Laguna. Lo más novedoso es que de los faroles colgaron maceteros, con flores artificiales.
Al llegar la Virgen de Candelaria a la iglesia de La Concepción, tuvo lugar una imagen muy emotiva, ya que la Morenita se reencontró con su propia imagen, pues una gran pancarta vertical que reproducía a la Patrona de Canarias. El cielo parecía tronar, cuando repicaron las campanas de La Catedral y La Concepción. Como broche final, la Virgen recibió una ofrenda pirotécnica lanzada desde el Risco de San Roque.
Las Catalinas.- Mientras todos dirigían sus ojos hacia la Virgen de Candelaria, en el ajimez del convento de Santa Catalina, la comunidad de monjas de clausura de la Orden de Santo Domingo, también miraba a la Morenita, con la superiora, Sor María Cleofé Lantigua López, al frente.
Muy emocionada por la presencia de la Patrona de Canarias, la priora dijo lo siguiente a EL DÍA: "Estamos en el corazón de La Laguna, dándole la bienvenida a Nuestra Señora de Candelaria".
Hoy se sucederán las diferentes celebraciones religiosas. A las 13:00 horas habrá una eucaristía para enfermos y a las 20:00 horas, otra para Sordos. Hasta el día 22 la Patrona se muda de Candelaria a La Laguna de forma provisional.
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