JORNADA, S/C de Tenerife
Nueve jornadas seguidas sin perder y de nuevo en puestos de as-censo, dos meses después de su última aparición entre los tres primeros clasificados. El Real Zaragoza llega al partido de este sábado ante el CD Tenerife en "el mejor momento de la temporada". Esa es la impresión del segundo entrenador del equipo aragonés, Rubén Uría, que tiene en cuenta "la racha de resultados positivos que vamos alargando, el nivel de juego y el estado físico de los futbolistas", y que, en suma, "llegamos muy bien al final de la Liga".
Además, el hecho de haber recuperado su sitio en la zona de ascenso, después de comprobar cada semana que "los demás no pinchaban", es "muy importante para la afición y para la plantilla".
Con todo esto, el Zaragoza se prepara para un encuentro que "no será definitivo", aunque los puntos en juego tendrán un valor especial, ya que le otorgarán al equipo que dirige Marcelino García Toral la oportunidad de "recortar diferencias con el segundo clasificado y seguir en puestos de ascenso".
Todo dependerá de la respuesta del Zaragoza ante un Tenerife que es, "en estos momentos, el rival más fuerte de la Liga". Rubén Uría entiende que se destaque mucho a Nino y Alfaro, pero considera que el punto fuerte del conjunto insular reside en "el bloque", porque si "un futbolista no pasa por su mejor momento, aparece otro", pero también está en el "gran trabajo de Oltra", en el "balance ofensivo y defensivo", en su capacidad para jugar con "orden" y también en la ventaja de "saber lo que quiere y cómo llegar a su meta".
En el intento de batir al Tenerife, La Romareda será una ayuda más, ya que el estadio "va a registrar la mejor entrada de la temporada, la afición está muy ilusionada con la marcha del equipo, tenemos sensaciones muy positivas, el club ha puesto en marcha medidas para tratar de llenar las gradas y, por supuesto, viene un rival directo".
A falta de ocho jornadas para que termine la Liga, Rubén Uría echa un vistazo al camino recorrido y reconoce que al Zaragoza le costó acostumbrarse a la categoría. "Para unos jugadores que en anteriores temporadas pelearon por títulos, resultó muy difícil adaptarse a los campos y a entradas pobres en los estadios, y la motivación no fue la misma, pero no dejamos de sumar puntos y de estar cerca o dentro de los puestos de ascenso", explica el ayudante de Marcelino para apuntar que "clubes como el Celta, la Real o el Nástic también tenían como objetivo pelear por subir a y al final se han ido descolgando".
Otro de los inconvenientes con los que se encontró fue el proceso de renovación de una nómina de jugadores que acusó alguna baja, como la de Oliveira, y un sinfín de lesiones. "Quizás ahora no somos el plantillón de antes, pero tenemos un grupo muy unido", asegura.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD