VAMOS A COMENZAR con un tema que no nos gusta incluir en un editorial. Hemos repetido en múltiples ocasiones que un editorial, a diferencia de los comentarios diarios, lo reservamos para temas densos; para asuntos de fondo. Sin embargo, no podemos resistirnos a citar unas declaraciones del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez. "Espero vivir de nuevo el derby el año que viene", ha manifestado el presidente del equipo amarillo. Es decir, está expresando su deseo de que el Tenerife no ascienda, pues no cabe en cabeza alguna que la Unión Deportiva alcance la división de honor para encontrarse en ella con el Tenerife. Bastante tiene con evitar el descenso. A pesar de los muchos agasajos que tanto él como su equipo han recibido en Tenerife, ha tenido la indelicadeza de permitir que lo traicione el subconsciente en casa ajena. Miguel Ángel Ramírez nos da la razón cuando decimos que a los canariones, ni agua; con los canariones, ni a misa. Recomendación que le hacemos extensiva a don Paulino Rivero, tan ilusionado con la unidad de Canarias. En la tercera isla no obtendrá CC ni un voto más de los que ya tiene. Lo repetimos porque eso va también con usted, don Paulino: a los canariones, ni agua; con los canariones, ni a misa. No siga haciéndoles fácil la vida a los de enfrente.
Pero dejemos este penoso asunto para centrarnos en un tema de fondo que, como decimos, constituye la esencia de un buen editorial. Publicamos en nuestra edición del domingo una noticia de suma importancia: el Movimiento Patriótico ha solicitado a la ONU que inicie la descolonización del Archipiélago. Estamos de acuerdo, como señala el Movimiento Patriótico, en que "Canarias tiene la necesidad de organizarse en una república democrática federal", y en que el Archipiélago posee los requisitos para exigir la descolonización. Sin embargo, consideramos que estas peticiones hay que realizarlas también ante la Unión Europea. En su momento negociaremos con Bruselas qué vínculos han de unirnos en el futuro a Europa, pues estas Islas están en África.
El memorando que ha remitido el Movimiento Patriótico tanto al presidente del Comité Especial de Descolonización de la ONU, Marty Natalegawua, como al vicepresidente de este organismo, Rodrigo Malmielca Díaz, en el que solicita el reconocimiento del mencionado comité para que España, que aceptó y firmó la resolución de la ONU, cumpla el mandato y proceda a la descolonización de Canarias antes de que finalice 2010, es una obra maestra cargada de razones y justicia. Los planteamientos del presidente del Movimiento Patriótico Canario, José Luis Concepción, son irrebatibles. Concepción es una figura clave en la independencia de Canarias, junto con la de Antonio Cubillo y el propio presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, al que acudimos porque tiene el poder oficial. También es de suma importancia en este proceso liberador el pueblo canario, que despertará de su letargo de seis siglos como despiertan los sujetos narcotizados cuando se les pasa el efecto del somnífero. Cada vez son más los que dicen abiertamente que Canarias debe ser la nación que era; el país que era cuando fue vilmente invadido, esclavizado y masacrado.
Estos pensamientos contrastan con los de ciertos nacionalistas "de última hora" que se preparan para el asalto a las prebendas de los cargos y para vivir como hasta ahora lo han hecho los vividores políticos de CC, que son cientos. Además están los vividores de los partidos estatales PP y PSOE, pero los nacionalistas oficiales se presentan como los continuadores de quienes se desvelan por que Canarias viva mejor. Nos preguntamos qué han hecho por la libertad de esta tierra. Una libertad, lo hemos dicho muchas veces pero lo repetimos ahora, que es el primer e imprescindible paso para conseguir que disfrutemos de nuestras riquezas.
El nacionalismo oficial canario tiene que aclararse y dar pasos. Nos sorprenden actitudes como la de Abel Morales, nuevo presidente de las Juventudes de CC, que ha manifestado, en declaraciones a otro periódico procanarión, lo que no nos ha dicho a nosotros. El redactor que lo entrevista, con muy mala idea, le pregunta qué opina del pleitismo de la línea editorial de EL DÍA. A este plumilla preguntador le decimos que nunca EL DÍA ha sido pleitista. Ha sido denunciante de la gran envidia y ambición de Las Palmas; una actitud deleznable de los dirigentes políticos de esa isla, que se han amparado en el pleito para ocultarla. Pleitistas ellos, no nosotros. Recordamos una vez más a quien corresponda que EL DÍA fue fundado por Leoncio Rodríguez para fomentar la defensa de Tenerife y la unidad de todos los canarios. No se puede decir lo mismo de otro periódico canarión, creado específicamente para dividir el Archipiélago en dos provincias y potenciar la hegemonía de Canaria sobre las restantes Islas. Debe tener cuidado este preguntador de poca monta, no sea que la "línea editorial" que menciona vaya a querellarlo.
No menos insidiosa es la pregunta sobre "la línea independentista insularista inclasificable del dueño de este periódico", en clara alusión a EL DÍA y su editor y director. Otra imprudencia del entrevistador a la que contesta con inteligencia el entrevistado. Entrevistado al que no le perdonamos que diga que la independencia es una meta a largo plazo. Qué va, hombre. ¿Está usted loco? ¿Le parece poco tiempo seis siglos de colonialismo? ¿Cuánto quiere esperar? ¿Otros seis siglos, seis décadas, seis años o seis meses? A nosotros incluso una espera de seis días nos resulta excesiva.
Canarias es una tierra rica en recursos y también podrían serlo sus habitantes si viviesen en un país independiente en vez de en una colonia. Sin embargo, parece que el nacionalismo oficial continúa sin creerlo porque sigue narcotizado por la Metrópoli. En consecuencia, ni los estatalistas, ni los nacionalistas nos sirven. Tan sólo nos valen los hombres del Movimiento Patriótico y los de Cubillo, pues todos ellos están realizando importantes acciones exteriores para que Canarias recupere su libertad, para que se haga justicia a los guanches, para que se utilice en beneficio nuestro y no de los peninsulares la riqueza y para que no lleguemos a ser marroquíes. No es la primera vez que decimos que en realidad somos marroquíes porque estamos en sus aguas. Con qué ligereza se ha tratado en el pasado la delimitación de las aguas canarias. Cuánta mala uva la del Gobierno de España, sabiendo que no puede haber delimitación mientras Canarias no sea un país soberano. Un juego en el que han participado los nacionalistas, que se han estado entreteniendo y engañando al pueblo canario, mediante sus alegatos fanfarrones. Porque ojo: mientras no alcancemos nuestra independencia, el Archipiélago no es español sino marroquí. España está en un continente y Canarias en otro; en el continente de Marruecos.
No queremos acabar este editorial sin una referencia a un peninsular muy admirado en esta Casa. Una persona que, pese a sus orígenes españoles, comprende y defiende la necesidad imperiosa de que el Archipiélago recobre la libertad que le quitaron los viles conquistadores por la fuerza de las armas. Nos referimos a Fernando Gracia. Su artículo del domingo último, titulado "¡Bendita la madre que parió a los que nos ponen a parir!", es de lectura obligada para todos los que tengan un mínimo de sensibilidad por esta tierra. Fernando Gracia sufre el ataque de los nacionalistas oficiales, de los políticos de los partidos estatales, de los amantes de la españolidad y de los canarios narcotizados. Que no le importe. Desde aquí lo animamos a seguir, porque la independencia de Canarias llegará. Es irremediable que llegue.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD