EUROPA PRESS, Tenerife
Uno de cada tres canarios -el 33% de la población- podría situarse por debajo del umbral de la pobreza al cierre del presente año, según se desprende de un informe elaborado por Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad en Canarias (MPDLC), donde se recoge que la crisis está provocando un incremento de la pobreza en el Archipiélago, una tendencia que se prevé que evolucione al alza en los próximos meses como consecuencia del aumento del número de parados y del elevado nivel de endeudamiento de las familias.
En las conclusiones del documento desarrollado por MPDLC se pone de manifiesto que este comportamiento se mantendrá teniendo en cuenta que no se estima que se vaya a producir un proceso de creación de empleo suficiente para reducir la actual tasa de paro hasta 2012. Además, se constata que esta situación supondrá un importante recorte de oportunidades para aquellas personas que ya se encuentran bajo el umbral de la pobreza y que aspiran a superar dicha condición.
Uno de los aspectos recogidos se centra en el reconocimiento generalizado de que la crisis ya está dejando sentir sus primeros efectos en la sociedad canaria a través de una pérdida generalizada de renta. Esto conlleva que ya se estén dejando ver los primeros efectos de esta situación, como lo pone de manifiesto el aumento que están experimentando las consultas de los servicios sociales de los ayuntamientos, centradas principalmente en la demanda de ayudas para alimentación y búsqueda de empleo.
El informe hace referencia, también, a una "guerra de cifras" respecto a la incidencia real de la pobreza en el Archipiélago. En este caso, desde la Consejería de Bienestar Social, Juventud y Vivienda del Gobierno autónomo, su titular, Inés Rojas, afirma que está dentro de la media europea.
Por su parte, el director de Cáritas Diocesana en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Leonardo Ruiz del Castillo, afirma que, en estos momentos, en torno al 30% de la población canaria se encuentra por debajo del umbral de la pobreza, un indicador en el que se engloba a aquellas personas con unos ingresos inferiores al 60% de la media de los hogares y que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), se sitúa en los 575 euros por persona al mes.
A su vez, los datos de la encuesta de ingresos y condiciones de vida de los hogares canarios de 2007, los últimos oficiales existentes en estos momentos, sitúan este índice en el 19 por ciento, mientras que el INE lo coloca en el 26,8 por ciento, sensiblemente por encima de la media nacional, del 19,7 por ciento.
Este factor diferencial respecto a la media nacional queda corroborado asimismo en el VI Informe Foessa sobre exclusión y desarrollo social en España 2008, que apunta que las Islas duplican la media nacional del 5,3% de población sujeta a exclusión social severa, un concepto que, además de la connotación ligada a la pobreza, engloba otros factores sociales que provocan la discriminación.
En el límite
En este sentido, el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna (ULL), José Luis Rivero, alerta que una de las causas de la previsión de aumento de la pobreza se encuentra en que existe un 16% de la población que está justo por encima del umbral de la pobreza y que, en una situación compleja, podría verse abocada a esta situación.
Coincide con el director del Gabinete técnico de CCOO-Canarias, José Miguel González, en que a este grupo se sumarán las aproximadamente 80.000 personas que, a finales de este mes, podrían haber perdido su prestación por desempleo, número que previsiblemente seguirá creciendo a lo largo del año.
Asimismo, González añade que estas cifras se verán a su vez incrementadas ante la previsión de 300.000 parados que se contemplan en Canarias este año, con un índice del 30%.
Por su parte, la secretaria de Organización de Intersindical Canaria, Lucy Rodríguez, aclara que las actividades de trabajo irregular o clandestino que se han creado alrededor de las áreas de servicios y construcción también incidirán en un aumento de la población bajo el umbral de la pobreza, para añadir que en el caso de los inmigrantes en clandestinidad, también se espera un crecimiento sensible de la pobreza, al tratarse de un segmento que no cuenta con capacidad de ahorro ni recibe prestaciones.
Sin embargo, los expertos consultados descartan que esta situación conlleve la presencia de una nueva tipología de pobreza, sino que responde más a una dimensión cuantitativa diferente.
No obstante, los especialistas admiten que se están produciendo algunos cambios en el perfil del afectado, entre los que destacan un rejuvenecimiento del colectivo, con una mayor presencia del segmento de edad comprendido entre los 25 y 45 años, al mismo tiempo que gana cada vez más peso la presencia de personas con más de 65 años.
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