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LUIS VILLAREJO DIRECTOR DE ESCENA DE LA ZARZUELA

"En Canarias se ha conseguido que, se ponga lo que se ponga, se llene el teatro"

24/abr/09 07:39
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LUIS VILLAREJO acaba de ser nombrado asesor y director del festival de Las Palmas./ fotos: manuel expósito
LUIS VILLAREJO acaba de ser nombrado asesor y director del festival de Las Palmas./ fotos: manuel expósito

G. JIMÉNEZ, S/C de Tenerife

Casi cincuenta años en los escenarios han servido para convertir a Luis Villarejo en una de las grandes eminencias de la zarzuela. Vinculado a Canarias desde el inicio de su carrera, el "maestro", como todos los miembros de esta disciplina se refieren a él, ha sido cantante, actor, regidor y, en la actualidad, director de escena. Una trayectoria que le ha llevado a definirse a sí mismo como "un todoterreno de la zarzuela".

El pasado fin de semana se puso al frente de "La rosa del azafrán" en el teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife, un espacio que acogió su debut en la música con una novena sinfonía de Beethoven que fue en español. El resultado de las funciones, hechas "sin grandes lujos, pero con un gran corazón", fue otro gran éxito de Villarejo, tanto de público como de "entusiasmo por parte de los presentes". Una acogida que espera que se repita hoy y mañana, a las 20:30 horas, con "El bateo" y "Agua, azucarillo y aguardiente", dos obras que, en palabras del director, "son dos joyas de libro y música".

-¿Qué recuerda del inicio de su carrera en la zarzuela?

-Antes de dar recitales líricos, que no daban para comer, me tuve que dedicar a la zarzuela, pero muy dignamente. He estado bajo la dirección de José Tamayo, y he compartido escenario en diversas óperas con Plácido Domingo, con Alfredo Kraus y José Carrera entre otros. Lo cierto es que a lo largo de mi vida he sufrido mucho, pero ahora, con 73 años, soy muy feliz, incluso más que antes.

-¿Cuál es la representación que le ha marcado?

-El artista pasa de tener cuarenta o cincuenta obras a significarse por una; yo me signifiqué por "El Barberillo de Lavapiés", compuesta por Francisco Asenjo Barbieri, con libreto en tres actos de Luis Mariano de Larra.

-Ha sido cantante, actor, regidor y director. ¿En qué rol se ha sentido más cómodo?

-Cantando he disfrutado mucho; he llorado, he transmitido al público... Pero ser director de escena es más completo, porque enseñas al actor, pones luces... Estás sumergido totalmente en el montaje.

-Desde sus comienzos Canarias siempre ha sido un punto de referencia para usted. ¿Cómo ha evolucionado el interés por este género en las Islas?

-Ha crecido mucho. En poco más de una década en Canarias se ha conseguido que, se ponga lo que se ponga, el teatro se llene. En este sentido, el público de Tenerife es muy entendido. Además, aquí se continúan representando las obras en el teatro, que es más convencional e íntimo. Personalmente, no me gustan los auditorios.

-Los ciclos canarios utilizan mucho recurso de la tierra en las representaciones. ¿Considera que el nivel de los artistas del Archipiélago es bueno?

-Al principio nos costó mucho, porque los cantantes de aquí no habían hablado nunca, pero ahora tenemos actores hechos. Tienen un buen nivel, pero hay que seguir, porque el secreto del teatro es estudio, estudio, estudio y vocación; si no hay eso, no hay nada.

-¿Las Palmas le ha ofrecido hacerse cargo de su festival?

-Sí, me acaban de nombrar asesor y director del festival de esa ciudad, que se celebra en octubre, noviembre y diciembre, a raíz de la renuncia, por motivos personales, del maestro Damunt. Estoy preparando el programa.

-Pese a que la zarzuela es un género español, sigue disfrutando de mayor prestigio la ópera. ¿A qué cree que se debe esta tendencia?

-La gente para ir a ver la ópera saca los abrigos del armario aunque no haga frío. Es cierto que no valoramos lo de casa, pero es algo que se remonta a la época franquista, cuando estuvimos tan reprimidos y aislados del mundo. Pero hay zarzuelas tan dignas como la ópera, por ejemplo, "Maruxa", "Las golondrinas" y "Luisa Fernanda". En este sentido hay que resaltar que la zarzuela se llama género chico por la dimensión y duración de la obra, no por ninguna comparación con la ópera; además, hay algunas horribles, como las de Mozart y Wagner, que me disculpen sus seguidores. Yo me quedo con mi zarzuela, que es nuestro género, y, en todo caso, con la opereta.

-¿Considera que este género está bien promocionado en el exterior?

-Sí, gracias a los grandes divos. Aunque es una lástima que hayamos tenido que recurrir a esto, ya que la zarzuela valía sin ellos.

-Usted ha vivido épocas malas desde el punto de vista económico. Es de suponer que tendrá un punto de vista muy personal sobre la crisis actual.

-El actor siempre ha vivido en crisis, marcado por la incertidumbre. En mi caso, he vendido coches, lámparas... Gracias a estos trabajos tengo una pequeña pensión. Si no tuviera eso y con 73 años, ¿cómo podría vivir? Sólo las estrellas pueden vivir de esta profesión. Pero, teniendo en cuenta esto, creo que la crisis actual no la notamos en el teatro, porque es necesario distraerse cuando tenemos preocupaciones, y quién mejor que el teatro para hacerlo. Es cierto que las instituciones dan menos subvenciones, pero las salas se siguen llenando, al menos en la zarzuela.

-¿Considera que el público joven continúa siendo una asignatura pendiente en este género?

-Poco a poco va entrando gente joven, pero no la suficiente. Es un problema que reside en la educación de los padres y las escuelas, que deben fomentar el interés por esta disciplina.

-¿Qué opinión le merecen las representaciones modernas que se están fomentando?

-¿Alguien se puede imaginar una Luisa Fernanda con tubos de neón? ¡Eso no! Soy un director, pese a la edad, vanguardista, mi mente es joven, pero no hasta tal punto de destruir un cuadro clásico.

Programa doble

La zarzuela regresa hoy y mañana, a las 20:30 horas, al teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife con un programa doble, compuesto por "El bateo" y "Agua, azucarillos y aguardiente". En la primera de las obras, cuya música es del maestro Federico Chueca, destaca su carácter "satírico y gracioso", señala José Cruz, vicepresidente de la Asociación de Amigos de la Zarzuela. Mientras que en la segunda pieza, también de Chueca, resalta por considerarse una zarzuela de "belleza extraordinaria". Los interesados en asistir a las funciones podrán adquirir su entrada en la taquilla del teatro capitalino.

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