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TACHI IZQUIERDO, Tenerife
Una familia de la capital ha podido comprobar en sus propias carnes que el grado de eficacia recaudatoria del consistorio ha mejorado considerablemente, tal y como explicaba recientemente el concejal responsable del área de Economía y Hacienda, a pesar de la actual situación de crisis económica. A principios de esta semana recibían en su domicilio particular un escrito del ayuntamiento en el que se les reclamaba una cantidad superior a los 130 euros para hacer frente a los recibos por el servicio de basura correspondientes a los años del periodo entre 2005 y 2007. Hasta ahí todo bien, o relativamente bien, pues la sorpresa de María -que es el nombre figurado de esta contribuyente- viene cuando aprecia que la deuda que quiere satisfacer la administración está a nombre de su padre, "quien falleció nada menos que hace 22 años".
María señala que, además de su sorpresa, no comprende en qué "base de datos se ha metido esta gente", pues a pesar de que asegura que ha liquidado esas cuantías, "cuando he ido al ayuntamiento para resolver este malentendido, se han negado a prestarme ayuda a pesar de que he presentado la documentación". El desfase de datos es de tal calibre que, incluso comenta que en el escrito del consistorio aparece una dirección antigua de las casas de la barriada de San José que fueron demolidas y vueltas a construir, "e incluso en la que nos reclaman los recibos las señas tampoco coinciden con la anterior dirección de mis padres". Ante este entuerto y las exigencias de María para que el funcionario municipal "me aclarara a qué venía ahora este escrito, además de que se ya han pagado, me exigen el contrato de la casa que, para colmo, estaba a nombre de mi madre. Como no se querían complicar la vida -señala- me han dicho que presente una reclamación, sin facilitarme ningún tipo de información".
María, que lamenta la impotencia que le genera este episodio, porque viene pagando la basura a su nombre desde el año 1994 por este domicilio, dice que "ahora soy yo quien tiene que moverse para solucionarlo todo y sin saber qué es lo que tengo que hacer ni a dónde acudir, porque no me dan ningún tipo de información". Señala que quiere denunciar públicamente este caso "porque si lo que hacen es buscar perras y cogen a una persona que no tenga capacidad para defenderse, va y lo paga, y luego no hay quien se lo devuelva, porque esta gente no te da ni la hora".
Esta vecina segura que "yo no pienso pagar nada", pues, aclara, "en primer lugar, mi padre no tiene bienes que se puedan embargar, y, por otra, si quieren reclamar tendrán que ir al cementerio". Lamenta que, a pesar del perjuicio que le causan, "tengo que ser yo quien lo solucione, sin ni siquiera orientarme a la hora de completar la reclamación, y lo que les he dicho, ante la prepotencia con la que me han atendido, es que la dirección de mi padre es en Santa Lastenia".
María señaló que "la mayor impotencia es la falta de explicación, con algo que me oriente, porque sólo se dedican a recaudar, pero no atienden en nada más, y esta situación lo único que genera son nervios". Indica que acudió al consistorio con los papeles de la defunción, con los recibos pagados, con las escrituras de la vivienda donde se aprecia que la dirección y el titular no coinciden, "pero conmigo ellos no van a salir de la crisis, porque para crisis la mía. Ni yo, ni mi padre, les vamos a pagar los carnavales y las fiestitas".
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