JORNADA, S/C de Tenerife
Juan Manuel Lillo vio en el partido de ayer un resumen de la temporada realizada por la Real Sociedad. En realidad, resumió lo sucedido en Anoeta diciendo que "fue una metáfora del campeonato", porque su equipo hizo "más méritos que el rival" y el árbitro tuvo "mala suerte" con el conjunto guipuzcoano. De la actuación de Lizondo Cortés criticó la facilidad con la que, a su juicio, señaló la pena máxima cometida sobre Kome. "Hay que tener precisión de relojero para ver que lo había tocado y para pitarlo, pero es una más".
El entrenador opinó que esa acción "cambió mucho las circunstancias", aunque confesó que llegó a pensar que "si lográbamos empatar, íbamos a ganar".
Respecto a las opciones de éxito de la Real en su intento de regresar a la Primera División, explicó que "tenemos la obligación de sumar 77 puntos (tiene 50) y seguir luchando, pero de tres en tres, porque no se pueden disputar 27 en un día". En este sentido, recordó que, "aunque le hubiéramos ganado al Tenerife, tendríamos que ir a Huesca la próxima jornada".
Del papel del adversario no quiso hacer demasiados comentarios. "Estaba tan pendiente de lo mío, y sobre todo en una tarde en la que llegamos tanto al área contraria, que no me alcanzó para evaluar al rival, pero el Tenerife se ha llevado los tres puntos en juego y lo felicito", manifestó.
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